Quemoy, frente a Amoy

Ya que en esta semana que termina Taiwán ha sido uno de los temas más destacados de la actualidad en China (por las elecciones de las que hablé en el anterior post), me apetece seguir en el asunto y hablar algo de un fascinante lugar que tiene mucho que ver con él: la isla de Kinmen.

Seguro que a cualquiera que se haya acercado alguna vez a la historia de China y Taiwán, y sobre todo a ese momento clave en el que las tropas del Kuomintang, derrotadas por los comunistas de Mao, se refugiaron en la isla, les parece bastante increíble que en aquel entonces, en los años 40 y 50, China no invadiera Taiwán a lo bestia (influyó, como dije hace unos meses, el hecho de que China se metiera justo entonces en la Guerra de Corea, y que EEUU en represalia, ayudara a los taiwaneses).

Si parece increíble esa “supervivencia” de Taiwán, más increíble os parecerá lo de Kinmen. Esa islita, habitada por unas 125.000 personas, está a apenas 10 kilómetros de las costas de la República Popular de China, y a 180 kilómetros de Taiwán. Y sorprendentemente (para quien la vea en un mapa y no sepa de historia chino-taiwanesa), está controlada por los taiwaneses:

Kinmen, también conocida como Jinmen (en pinyin) o Quemoy (en dialecto de los isleños) es una isla singular, como veis. Su destino se decantó del lado taiwanés el 25 de octubre de 1949, cuando la República Popular de China, que entonces no tenía ni un mes de vida, decidió conquistarla desde la vecina Xiamen (que en el dialecto local se llama Amoy, son islas “primas”). Los chinos no calcularon bien las tropas del Kuomintang que se habían refugiado en la isla, no les ayudó mucho el clima ni los barcos pesqueros que usaron y les quedó un Desembarco en Normandía muy chapucero, por lo que acabaron perdiendo la llamada Batalla de Guningtou, que para Taiwán fue un triunfo histórico y para China fue una vergüenza tal que durante décadas no fue contada en ningún documento.

En los primeros años 50, China se tuvo que olvidar un poco de Kinmen (y de Taiwán) por su participación en la Guerra de Corea (1950-53) pero después de que ésta terminara volvió a intentar vencer a las tropas del Kuomintang en Kinmen mediante bombardeos (también desde Kinmen se bombardeó Xiamen), entre mediados y finales de esos años 50. En aquel tiempo la situación de Kinmen era tan dramática que fue motivo de polémicas en Estados Unidos, que ya entonces se había convertido en el gran aliado militar de Taiwán. Kennedy, entonces en la oposición, le decía al presidente Eisenhower que por qué se empeñaba en ayudar a defender unas islas que estaban tan cerca de China (aunque luego, cuando ganó las elecciones, también prometió defenderlas).

A partir de los 60, China, Taiwán y EEUU firmaron una tregua que se tradujo en que dejó de haber bombardeos, aunque los chinos siguieron lanzando de vez en cuando proyectiles sin carga a Kinmen a modo de advertencia. Lanzaron tantos, que en Kinmen uno de los oficios artesanales más reputados es el de personas que recogen los restos de esos proyectiles y con ellos fabrican cuchillos. Recientemente, Javier Espinosa, de El Mundo, estuvo en la isla y entrevistó a uno de esos cuchilleros.

Cosas de la vida, cuando recientemente el negociador chino para Taiwán (Zhang Zhijun) realizó una histórica visita a esa isla que tanto ha simbolizado la enemistad entre chinos y taiwaneses, le regalaron, no sé si con mala leche o con sinceridad, uno de esos cuchillos, que también es un souvenir muy preciado entre los turistas chinos que desde hace ya cosa de 10 años pueden visitar Kinmen.

Lo que ya no sé es por qué detrás pone “maestro”, así, en español (o italiano).

Además de con proyectiles vacíos, China y Taiwán se han “bombardeado” en esa zona con propaganda. Al estar Kinmen y Xiamen tan cerca, desde la una se puede ver la cosa de la otra, al menos en días claros, así que en sus costas enfrentadas se colocaron durante décadas grandes carteles intentando convencerse mutuamente de sus ideas. Carteles que, curiosamente, en los dos casos proponen reunificación, aunque cada uno a su manera:

Desde la costa de Xiamen: “Reunificación pacífica, un país, dos sistemas”.
Enfrente, en Kinmen: “Tres principios del pueblo unen a China”. Un mensaje algo críptico que hace alusión a la ideología con la que nació el Kuomintang.

Como veis, la situación de Kinmen es bastante atípica, aunque en un lugar como China y sus alrededores, donde lo atípico es casi norma (Hong Kong, Macao, el Tibet, Taiwán, hasta la situación de las dos Coreas si me apuráis) no es tan sorprendente que pueda haber algo así. Los kinmeneses, por cierto, son hijos de esa compleja historia, y su forma de pensar (al menos eso he leído, que no he hablado con ellos) es bastante curiosa: debido a sus décadas de tribulaciones, bombardeados y amenazados por la cercana China, son obviamente muy opuestos al régimen comunista, pero al mismo tiempo, por su cercanía geográfica, se consideran tan chinos como los que tienen a 10 kilómetros al otro lado.

Además, no les gusta demasiado el Partido Demócrata Progresista (PDP), los independentistas de la nueva presidenta Tsai Ing-wen, porque ese partido al parecer ya ha dejado caer alguna vez que si consiguiera su objetivo de ser un país independiente, entregaría Kinmen a China, sea ésta comunista o no. Por esa razón, en Kinmen casi siempre gana en las elecciones el Kuomintang, y de hecho hay veces que el PDP ni presenta candidatos en esa isla. Para el Kuomintang, en cambio, la isla es un gran símbolo histórico, y en sus dirigentes siempre sobrevoló la idea de que si un día Kinmen caía, podría caer el resto de Taiwán, de ahí su defensa a toda costa (y nunca mejor dicho).

Cañones en la costa.

Y si Kinmen es curiosa, también lo es Matsu, otra isla aún más pequeña, con sólo 12.000 habitantes y nombre de diosa china del mar, que controla Taiwán todavía a mayor distancia. Pero de ella ya hablaremos en otra ocasión.

PD: Con tanto cañonazo no me ha dado tiempo de promocionar nada, pero Kinmen debe ser además un sitio muy bonito para visitar.

1 Comment

  1. Enviado por Jose (Melilla)
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    Muy curiosas estas islas.

    ~~~
    Enviado por ChinoChano
    (Contacto Página)
    Sí… Tengo muchas ganas de visitar Kinmen, cuando fui a Xiamen hace cosa de 10 años no se podía cruzar, pero ahora sí y me apetece hacerlo!

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