Recordando a la giganta

Entre los lugares en los que pasé mi infancia se encuentra el pueblo de Sabiñánigo, a los pies del Pirineo aragonés, un sitio que si no os suena os diré que es la localidad de España donde la gente es más alta, al menos de media. Yo mido lo normal, 1,70 o así, y no por ello me siento un enano cuando paso por allí, pero sí que recuerdo que en los años en que estudié allí EGB mis tachenquitos compañeros se reían de mí por ser de los más bajitos de la clase.

Todo esto viene a cuento -o en realidad no, pero es que me he acordado y me apetecía contarlo- porque hoy voy a hablar de gente alta de China, un país tradicionalmente bajita. Especialmente me voy a acordar de Zeng Jinlian, una chica que batió todos los récords y de cuya trágica muerte se cumplen mañana, 13 de febrero, 35 años.

Zeng nació en 1964 en la provincia central china de Hunan, la misma en la que vino al mundo Mao Zedong. Mientras su país vivía las convulsiones de la Revolución Cultural, ella crecía y crecía, afectada de gigantismo (un problema de la glándula pituitaria del cerebro, que comienza a segregar hormonas de crecimiento a tutiplén). Y no sólo crecía en altura, también en fuerza: ya con un año y medio de edad, cuentan los que la conocieron, era capaz de levantar un saco de cemento de 50 kilos. Con cinco años ya era más alta que su madre, y a los 13 años ya medía nada más y nada menos que 2,17 metros, más que la mayoría de los jugadores de baloncesto de nuestros días.

Las imágenes de la niña gigante atrajeron a la prensa internacional a principios de los años 80, incluso en un momento en el que muy pocos periodistas trabajaban en China y mucho menos se adentraban en sus regiones interiores. Zeng salió en la prensa mundial, se hizo famosa, y en China comenzó a decirse que podría ser en el futuro una estrella del baloncesto o del voleibol.

Aún menor de edad, el gigantismo de Zeng se fue acrecentando y la convirtió en una giganta de 2,48 metros, la máxima altura que alcanzó. Ese número significa que Zeng es la mujer más alta de la historia, al menos desde que se hacen mediciones oficiales y existe el Libro Guinness de los Records. Aunque en general los hombres son como media más altos que las mujeres, Zeng fue durante un corto periodo de tiempo, desde 1981 hasta su muerte en 1982, la persona más alta del mundo, un récord que salvo en su caso siempre lo tuvieron hombres.

Lamentablemente, y como le ha pasado en la historia a muchas personas aquejadas de gigantismo, Zeng sufrió graves problemas de salud que se fueron agravando a medida que se acercaba a la mayoría de edad. Tenía, por ejemplo, diabetes, no tanto causada por las hormonas de crecimiento sino por el enorme apetito del que hacía gala para intentar alimentar a su gran cuerpo. Los medios de la época decían que comía al año media tonelada de arroz y verduras (no sé cómo medían eso, pero lo decían), y que en un almuerzo se podía meter entre pecho y espalda 20 panecillos.

La familia de Zeng, que tenía tres hermanos varones de estatura normal, llevó a ésta a los médicos, quienes aconsejaron una operación cerebral para detener la segregación hormonal de su pituitaria, algo a lo que la niña, horrorizada por una intervención en la que le raparían al cero y le hurgarían la cabeza, se negó. Sus problemas de salud fueron empeorando y falleció con 17 años, a principios de 1982. Sus padres perdieron a una hija muy querida, a la que elogiaban su suave carácter y lo trabajadora que era en casa.

Zeng no es el único ejemplo de gigantes y gigantas que ha tenido China. La foto de la portada es de otra mujer del país, Yao Defen, de 2,34 metros, que fue la mujer más alta del mundo entre 2008 y su muerte en 2012, con 40 años. Le sucedió otra compatriota, Sun Fang, con una medida más “discreta”, 2,12 metros, pero que actualmente es la mujer más alta del mundo.

En hombres, también ha habido chinos ilustres, como Bao Xishun, un pastor de la Mongolia Interior que entre 2008 y 2009 fue la persona más alta del mundo, a sus 2,36 metros (en 2008, por tanto, tanto el hombre como la mujer más altas de la Tierra eran de China). Y sí, Yao Ming es un gigante, pero no debemos olvidar que el jugador más alto de baloncesto en la actualidad es el chino Sun Mingming, de 2,36 metros. Está casado con Xu Yang, una mujer de 1,87 metros, y juntos forman el matrimonio más alto del mundo.

¡Sé el primero en comentar!

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.




Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.