Se acabó el guateque

Bueno, ahora sí, ya se acabaron todas las fiestas, hoy terminaron los Juegos Paralímpicos de Pekín y con ellos se pone fin a 40 días muy especiales para esta ciudad, volcada en Olimpiadas y Paralimpiadas.

Los Juegos Paralímpicos han sido, lo digo de verdad y no para quedar megachupisolidario, una continuación fabulosa de las Olimpiadas, para los que nos quedamos con ganas de que los JJOO duraran más. La verdad, al final casi no se ha notado la diferencia entre unos y otros: disfrutamos lo mismo, los estadios estaban igual de llenos, la competición fue igual de divertida y nos emocionamos igual, o incluso más. No lo digo por quedar políticamente correcto, han sido una segunda parte de la fiesta. Y encima con la ventaja de que no estaba el mundo revisando con lupa a ver si las niñas que cantaban en las ceremonias eran de verdad o de cartón piedra.

Ya disculparéis que no haya tratado mucho los Paralímpicos en el blog, la verdad es que tenía muchas cosas apuntadas que contar, pero después del empacho olímpico de agosto preferí tratar temas más variados. Pero no quiero dejar de contar algunas cosas:

– Una de las cosas que más me ha encantado de los Paralímpicos es descubrir que el abanico de edades en estas competiciones es mucho mayor que en los Olímpicos. En las Olimpiadas, casi todos los deportistas son menores que yo (que tengo 32 años, no soy un viejo) y me deprimo. En las Paralimpiadas, en todos los deportes hay gente de 30, 40 y 50 años, y encima son gente que a veces gana. Un lanzador de peso japonés de 60 años, por ejemplo, ganó el oro en lanzamiento de peso.

– En los Juegos Paralímpicos se llora mucho de emoción. Cuando ves a un deportista -del país que sea- alcanzar uno de los momentos más gloriosos de su vida, seguramente de una vida en la que se ha sufrido mucho, no se puede evitar que se te haga un nudo en la garganta. Casi acabas sintiendo la misma euforia que ellos, y en este sentido los Paralímpicos superan con creces a los Olímpicos. Al asistir a las pruebas paralímpicas, de verdad que pensé que es una pena que no se les conceda la atención mediática que merecen. Y no lo digo ya sólo por ellos, lo digo por nosotros los lectores/espectadores, conoceríamos historias fantásticas y asistiríamos a momentos muy bonitos. Una pena que los medios de comunicación tengan tal cortedad de miras y sean siempre tan conservadores.

– En otra cosa que le dan mil vueltas los paralímpicos a los olímpicos es a la hora de hacer declaraciones. A los tópicos de «lo importante es participar», «es un honor estar en los Olímpicos aunque no me lleve medalla» y cosas así que dicen los olímpicos, los Paralímpicos contraponen palabras llenas de emoción y sinceridad, no se toman las declaraciones como una rutina sino como una oportunidad única de hablar al mundo. Aún recuerdo a aquel corredor chino ciego que dio el otro día a los periodistas un consejo para otros invidentes como él: «Corre siempre hacia delante, sin importar lo oscuro que esté». U otro corredor, japonés y en silla de ruedas, que aseguró que la medalla se la dedicaba a su hija «para que no me odie nunca más», ya que él le transmitió por vía genética la enfermedad que paraliza las extremidades de los dos.

– Qué bonito es que el español que haya conseguido más medallas se llame Enhamed, un canario de pura cepa pero descendiente de saharauis. Por cierto, que a Enhamed me lo encontré cuando iba yo de copas en las discos de Pekín, celebrando sus cuatro orazos, aunque yo me acuerdo vagamente del encuentro…

– Dos deportes que no conocía y fui a ver en estos Paralímpicos me han dejado sobrecogido: el goalball (para ciegos) y el rugby en silla de ruedas. El goalball es un deporte en el que tres jugadores de un equipo tienen que marcar gol en una portería contraria que no ven y con un balón que no ven pero oyen, ya que lleva cascabeles. Todo el estadio se calla para que los jugadores oigan el balón, y la atmósfera que se crea es para ponerte la piel de gallina. Añade a ello el imposible giro que tuvo la final masculina de Pekín 2008: los lituanos, favoritos, ganaban por 8-6 a falta de 40 segundos, y casi de milagro, los chinos les marcaron tres goles en ese tiempo. Ni el golazo de Nayim, vamos. En cuanto al rugby en silla de ruedas, sólo decir que las leches que se dan con las sillas los jugadores son impresionantes, y también resulta increíble cómo los que practican este deporte caen una y otra vez al suelo con silla y todo y no les pasa nada. Un deporte rudo como pocos, donde en cada partido se abollan todas las sillas y hay más de un reventón de ruedas.

– En el atletismo, fue alucinante ver cómo día tras día el estadio del Nido se llenaba con una cantidad equivalente a dos Huescas. Con ese ambientazo, y la emoción de las competiciones, el ambiente era auténticamente de Juegos Olímpicos. Lo de Pistorius, increíble, no veas que ventaja saca a sus competidores (la mayoría de sus rivales tenían una pierna, y él ninguna). Preciosas también las carreras en sillas de ruedas, hasta me puse a pensar que por qué no hay gente sin discapacidades también practicando ese ejercicio u organizando competiciones, yo creo que podría perfectamente ser un deporte convencional.

1 Comment

  1. Enviado por Albertohv
    (Contacto Página)
    Comparto tu euforia por los paralimpicos, y considero tambien que es una pena que no tengan el soporte mediatico que tienen los olimpicos. Sobre todo como bien dices, por que esta gente tiene un valor añadido y es la muy posible sufrida vida que estas personas tienen.

    Felicidades a China con ese arrase de medallas.

    Y felicidades a los Beijineses y a algun «lao wai» como yo, que en muy breve podremos volver a nuestra vida normal.

    ~~~
    Enviado por Kailing
    (Contacto Página)
    Coincido contigo; unos juegos paralimpicos dignos de recordar. Y ahora que? Vuelta a la normalidad? Pero si eso se dejo atras hace siete a%os…

    ~~~
    Enviado por Vanessa
    (Contacto Página)
    arriba Enhamed!!!! 😉

    ~~~
    Enviado por ChinoChano
    (Contacto Página)
    Kailing: vuelta a la «normalidad» de cosas como el escándalo de la leche… madre mía la que se ha montado, yo creo que no voy a tomar lácteos hasta que se resuelva (esta vez me creo que de exageraciones mediáticas nada, que es tan gordo como parece).

    ~~~
    Enviado por maia
    (Contacto Página)
    hola! hace mucho que leo tu blog, la verdad es que me encanta, y te felicito.
    quería preguntarte por el tema de la leche, cómo lo está viviendo allí la población, cómo responde el gobierno, y si se habla, como aquí, de que el tema se ocultó hasta que pasasen los JJOO.
    un saludo desde galicia!

    ~~~
    Enviado por Marta
    (Contacto Página)
    yo también estuve en el atletismo… increíble el ambiente en el nido, eh?

    Acabo de leer que han ordenado la retirada de un montón de productos lácteos de la marca Yili y me he dado cuenta de que es la marca de leche que yo bebo… bieeeeen u_u a partir de ahora desayunaré zumo, jajajaja.

    ~~~
    Enviado por ChinoChano
    (Contacto Página)
    yo tomo Mengniu… también implicada.

    Os contesto al tema de la leche en mi siguiente post, el de hoy día 18.

    ~~~
    Enviado por ALbertohv
    (Contacto Página)
    Kailing, me refería a que podremos cojer el coche todos los dias, no solo los pares (mi matricula es par), los transportes de mercancías vuelvan a la normalidad, no se si ya dejaron de hacer chequeos en el metro y demas como si fueramos todos terroristas (Es que aun no he vuelto, pero preguntare a la familia), que no nos monten el poyo por cruzarnos con un coche oficial de los juegos, etc, etc, etc, etc, creo que los beijineses en lineas generales ( no solo la familia de mi mujer) estan ya un poco cansados de todo esto, por eso los felicito.

    ~~~
    Enviado por Lego y Pulgón
    (Contacto Página)
    Qué oportunidad desperdiciada; ni me he enterado de estos «otros» Juegos. Y aquí viene mi pregunta absurda: ¿por qué ahora se llaman ParaLÍMPICOS, si yo los recuerdo de siempre como ParaOlímpicos? Es que me suena mal…

    ~~~
    Enviado por ChinoChano
    (Contacto Página)
    el nombre oficial es paralímpicos, no sé muy bien por qué. Quizá porque «paraolímpicos» suena demasiado parecido a «para olímpicos», que significa otra cosa. «Para» es un sufijo que significa «los otros», así que viene a significar «los otros Olímpicos».

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.




Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.