Souvenirs del APEC

Pues señores, en Pekín ya hemos terminado con una de las citas más señaladas para este año en la ciudad, la cumbre del APEC (Asia Pacífico), que a los periodistas y seguro que a muchos otros colectivos nos ha dado un trabajo bastante agotador. Sí, ya sé que desde España poco os habéis enterado de todo esto, porque mientras nosotros teníamos aquí a los líderes de medio mundo vosotros teníais la consulta catalana, pero oye, os garantizo que ha dado mucho de qué hablar y escribir (y más que la cumbre, las reuniones bilaterales, que han sido, qué se yo, trillones).

También sé que el 11 de noviembre, día de la cumbre, se habló más en España del Día del Soltero (que en China se celebra cada año ese día, por ser un día cargado de unos) que de la cumbre en sí. Una cosa que no me acabo de explicar muy bien y que hasta cierto punto me irrita, porque lo del Día del Soltero es todos los años, y cuando yo escribía de ello, en los primeros años en que se celebraba, me lo recibían con una desidia total. ¿Ahora os interesa lo del Día del Soltero, zanguangos? ¿Precisamente este año?

Es broma, os entiendo, porque yo mismo lo decía en los días previos, las cumbres de líderes mundiales son repetitivas (¡estos días hay tres en esta región, APEC, ASEAN y G20!), distantes del ciudadano medio y en ellas no se sabe muy bien si se resuelve algo o no. Prueba de ello es la «resolución» escrita tras la cumbre del APEC, que nos pasaron a los reporteros a su término: son 40 páginas casi ilegibles, una sucesión de párrafos hueros.

Las cumbres son distantes de los ciudadanos, pero la de Pekín además ha sido distante de los reporteros, en todo momento nos han querido bien lejos. Los periodistas aquí acreditados esperábamos que el APEC 2014 nos diera la oportunidad de ver de cerca a líderes como Putin u Obama, pero la desastrosa organización china no nos ha dejado ni olerlos. Los hemos tenido que ver como a Rajoy, en pantallas planas.

El día de la cumbre nos hicieron levantarnos a las 3 de la mañana para ir al sitio de las reuniones en sí (el Lago Yanqi, como a una hora en bus desde Pekín) con la remota esperanza de que a lo mejor podríamos estar cerca de los políticos (ya no lo digo por idolatría, sino por trabajar: hacer fotos, vídeos, etc). Pero no, nos llevaron a otro sitio con pantallas planas desde el que veríamos una vez más a los líderes. Entonces, ¿para qué ese madrugón? ¿Para debilitarnos y que no escribiéramos con claridad? Sólo recuerdo una jugada así de sucia hace un lustro, la del 1 de octubre de 2009, cuando nos dejaron sin dormir para el desfile militar aquel de Tiananmen, pero al menos entonces el evento lo vimos in situ. A veces parece que el periodista en este país es un ser molesto al que hay que demostrar que no es querido.

El mencionado Lago Yanqi, por cierto, que básicamente se ha construido para la cumbre y supongo que los chinos querrán vender como el futuro gran resort de lujo en las montañas de la Gran Muralla, no me pareció nada impresionante. Árboles recién plantados (por los líderes) que en cuestión de días morirán arrancados por el viento o congelados, montañas nada impresionantes para alguien del Pirineo como yo, y mucha casa tradicional china construida con la misma pericia que un decorado de cine. Es posible que el sueño y el frío que me hicieron pasar allí estén hablando en mi lugar, pero os lo digo como lo siento en este momento.

De todos modos, sí salvaría algunas cosas de esta cumbre, porque aunque no crea en la utilidad de las cumbres, ésta, de tan intensa que ha sido laboralmente hablando, algún recuerdo me dejará.

Por ejemplo, me encantaron los fuegos artificiales que se organizaron para los líderes en la noche previa a la cumbre, en la zona olímpica. Los periodistas estábamos en el centro de prensa, no demasiado cerca del lugar de la cena, que era el Cubo de Agua, pero los fuegos estaban plantados por todo el recinto olímpico, así que estando en cualquier parte de él se podían disfrutar en toda su plenitud, y así lo hicimos. Fue de lo único que pudimos disfrutar casi igual que los líderes, lo único que nos acercó a todos y que no puso a unos por encima de otros.

También sería injusto si dijera que nos dieron mal de comer, porque no fue así, la comida en el centro de prensa estaba muy buena, era «asiática-pacífica» (muchos currys, comida occidental y oriental mezclada, algún plato del sureste asiático). Ah, y el MEJOR CAFÉ que hemos bebido en todo Pekín y alrededores, hasta estuvimos tentados de robar la cafetera donde lo hacían. Muy buenos también los postres y dulces, algunos con logotipo del APEC incluido.

También me hizo gracia que la cumbre APEC de Pekín mantuviera esa costumbre, que siempre me fascinó, de disfrazar a los líderes con trajes oriundos del país anfitrión, en este caso unas chaquetas oscuras que parecían un modernizado Traje Mao (cuando el APEC cae en países sosos como EEUU, Rusia o Japón, se suelen saltar esta tradición). Obama, que tiene buena percha, lució muy bien disfrazado de chino, y también cabe mencionar la elegancia de la presidenta coreana, que era la más llamativa de la noche vestida de rosa, aunque sin duda la sensación de aquella noche fue la mujer del presidente chino, Peng Liyuan, con un qipao negro y plateado muy llamativo (hasta el punto de que Putin se la intentó ligar, o eso nos hemos imaginado estos días para recordar con humor esta cumbre).

Mirad en esta imagen qué ojitos se ponen Putin y Peng,  ¿será Peng la futura señora Putina? ¿Será la Graça Machel euroasiática?

Por otro lado, la cumbre ha servido para que los periodistas chinos y extranjeros estuviéramos juntos unos días (a veces vamos cada grupo por su lado), lo que me ha servido para saludar a algunos colegas que hace años no veía, pese a que vivamos en la misma ciudad y tengamos el mismo trabajo. Ha molado verlos, ojalá que haya más saraos de este tipo para que volvamos a coincidir.

Eso sí, el cruce de periodistas chinos y extranjeros ha causado una situación a veces graciosa, pero otras veces un poco agotadora: los medios del país nos querían entrevistar a los reporteros guiris una y otra vez, para que opináramos de la cumbre en plan expertos que no somos.

En fin, así he dado en una de esas entrevistas la opinión que más me importaba dar acerca del APEC de Pekín: que me ha parecido un poco triste que en esta ciudad sólo se tomen medidas drásticas contra el smog cuando vienen Obama y Putin, y no el resto del año.

De todos modos, a veces me pongo realista y me digo que más vale un día azul en mano que ciento volando, así que bueno, por lo menos recordemos que hemos tenido una semana sin atascos y con firmamentos despejados (eso sí, de mucho frío, porque claro, la calefacción tampoco la podían poner, este año llega con días de retraso por culpa de la cumbre).

Así se veía Pekín hace unos días desde las Colinas Perfumadas, en las afueras…

¡Se podía ver hasta Guomao, que debe estar a 10 o 15 kilómetros! En fin, que algo hemos sacado del APEC, y bueno, igual hasta algunos la recordaremos con nostalgia.

1 Comment

  1. Enviado por javier
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    Un acto como el de Putin con la Primera Dama china, que en Occidente se podría considerar caballeroso, en Asia puede ser muy ofensivo, sobre todo si la mujer está casada, como es el caso. En China hay mucha infidelidad pero en público se mantienen mucho las formas.

    Un tipo supuestamente culto y viajado como él debería saberlo y no haberlo hecho, aunque al final haya quedado como una anécdota porque a los laowai se nos perdona casi todo con la excusa de que no conocemos su cultura y sus costumbres.

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    Enviado por ChinoChano
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    Menos caballeroso ha sido lo del G20, donde se ha ido con cajas destempladas jaja… Este Putin siempre da que hablar.

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    Enviado por javier
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    Parece ser que la gente quiere ver otra vez dos bloques enfrentados; el eje Moscú-Beijing contra el Washington-Berlín. ¿es esto cierto o nos aferramos a la postura geopolítica de la guerra fría?. La verdad es que Estado Unidos y China no paran de firmar acuerdo bilaterales. ¿Cuál es tu punto de vista al respecto?. Supongo que el gas va a ser una cuestión decisiva en los próximos años.

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    Enviado por ChinoChano
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    Creo que todo está mucho más abierto porque ya no hay ideologías, ya no hay guerra entre el capitalismo y el comunismo. Se pacta donde se puede.

    Sí es cierto que China y Rusia se ayudan diplomáticamente a veces, porque se ven aislados internacionalmente, en lo político, pero también tienen sus rifirrafes, por ejemplo con la inmigración china a Rusia.

    China tiene por otra parte comercio con todo el mundo, porque es imposible ignorarla, siendo un mercado tan grave y un creciente origen de inversiones. Puede que muchos países lo hagan a regañadientes, pero pactan con China porque no queda otra.

    Si hay un eje Berlín-Washington puede ser en materias como los derechos humanos, EEUU y Europa intentan presionar en ello a países como China, pero es difícil lograr cambios reales. Sanciones comerciales se podrían volver contra Occidente, como ha pasado con las impuestas a Rusia.

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    Enviado por javier
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    ¿y qué hay de las islitas de marras? hace mucho que no se oye nada. ¿Cómo han sido las relaciones bilaterales entre Abe y Xi jinping durante la cumbre?

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    Enviado por ChinoChano
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    Siguen mal, pero bueno, por lo menos ya se han reunido, algo es algo. Este mismo fin de semana ha habido no sé qué rifirrafe a propósito de las islas. Es un conflicto que durará años, décadas, siglos, milenios, eones.

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