Toblerone solidario

Hace cosa de un año os hablé del Matterhorn, el «monumento» más famoso de Suiza, una montaña que en su vertiente sur da a Italia, donde es conocido como el Monte Cervino. El pico del Toblerone, para que me entendáis.

Durante el último mes, y hasta el pasado domingo, el emblemático monte se ha iluminado con mensajes de ánimo al mundo en la lucha contra el COVID-19, y también con banderas de diferentes países del planeta a los que Zermatt, el turístico pueblo que está a los pies de esa montaña, ha querido mostrar su solidaridad. El 19 de abril, por ejemplo, se cubrió con los colores de la insignia nacional de China, país del que proceden muchos de los turistas que habitualmente visitan la zona, y que esta temporada estarán echando mucho de menos allí.

En la web oficial del pueblo se envió un caluroso saludo ese día a China, por haber sido uno de los países más afectados por la pandemia, y especialmente a su localidad hermana de Lijiang, otro lugar muy turístico y también al pie de nevadas montañas, en su caso himaláyicas.

El monte del fondo tiene 1.100 metros más de altura que el Cervino, y tiene el impactante nombre de la Montaña Nevada del Dragón de Jade. Hace 17 años intenté llegar a sus faldas en bicicleta, loco de mí.

La bandera china no fue, ni mucho menos, la única que vistió al Matterhorn durante las últimas semanas. El pasado 9 de abril, Jueves Santo, el monte se iluminó con la bandera española, y Zermatt mandó un mensaje en el que lamentó que España no pudiera celebrar esos días «sus famosas procesiones» de Semana Santa.

El primer día de esta iniciativa, 24 de marzo, se proyectó en la pared de la montaña la esperanzadora palabra «Hope», y el primer país en ser homenajeado, cuatro días después, fue cómo no Italia, que para eso comparte el monte con Suiza y en aquel entonces era el país más golpeado por el coronavirus.

Portugal fue el segundo (es país de origen de muchos emigrantes en Suiza, y Zermatt dice ser hogar de la mayor comunidad de portugueses en el país helvético), Francia el tercero, y España el cuarto. Tras ellos han llegado muchos otros, desde Estados Unidos a Nepal, Pakistán, Alemania, Reino Unido, Argentina, India, Australia, Brasil, Japón…

Como buen aficionado que soy a las banderas, quería hacerme eco aquí de esta bonita iniciativa, con la que Zermatt, imagino, también quiere llamar la atención. Con el turismo por los suelos y tristes perspectivas de que pueda recuperarse este verano (tampoco en Suiza, pese a que ha sido menos golpeada por el COVID que países como España o Italia) la localidad alpina necesita recordarnos que sigue allí, para cuando podamos volver a visitarles.

4 Comentarios

  1. Muy interesante. Más aún cuando en estos momentos más se precisa que se esté unido frente a esta pandemia.
    Feliz día desde Zaragoza

  2. Para llegar a Zermatt está la famosa línea ferroviaria del Glacier Express, que parte desde Saint Moritz.Tanto esta línea como la del Bernina Expréss,( de Coira a Tirano) son una maravilla de trenes turísticos por los fantásticos paisajes donde discurren.Están considerados como patrimonio de la Humanidad, y aunque nunca he tenido la satisfacción de ir con ellos, los conozco de cuando comercializaba trenes en miniatura y veía vídeos de los reales.Recomiendo buscarlos en You Tube y acabar alucinando del recorrido, de sus puente, paisajes, etc. y sobre todo en época invernal con nieve.

    • yo imagino que he usado parte de esas líneas, porque llegué a Zermatt en tren… de hecho la ciudad no admite coches en sus calles.

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