Turismofobia y turistas chinos

Hasta en China nos hemos enterado de que la palabra de moda este verano es “turismofobia”, sobre todo a raíz de varios ataques -de chichinabo, pero ataques al fin y al cabo- a símbolos del turismo en España: autobuses sin techo para tours, yates, restaurantes playeros…

Está claro que las cosas no se resuelven metiendo miedo, pero también hay que entender por qué hay gente molesta con la sobreexplotación que el turismo está causando en ciudades como Barcelona o islas como Mallorca o Ibiza. Alquileres por las nubes por culpa de AirBnb que echan a la gente de los barrios céntricos u obligan a los camareros ibicencos a dormir como mendigos, turismo de borrachera que convierte calles en lugares sin ley…

Se entiende también que el Gobierno español haya salido en defensa del turismo y contra la turismofobia como si fuera dirigida por comandos armados, ya que mueve la décima parte del PIB patrio, pero bueno, también hay que pararse a pensar por qué hay descontento hacia el turismo. Las ciudades españolas no pueden convertirse en museos para el visitante echando a sus habitantes, porque eso es matar la gallina de los huevos de oro, la gente dejará de ir a ciudades vacías y sin vida real más allá de tiendas de souvenirs y restaurantes de sangrío y paela.

El caso de Venecia es una buena advertencia de a donde podemos llegar: explotada y víctima de su belleza, ahora su famoso centro de canales, góndolas y campaniles no tiene habitantes fuera de los turistas que la llenan. Me acuerdo de la última vez que la visité, y ya hace mucho, en 2005: el agobio de gente y los precios prohibitivos de todo  provocaron que mi entonces novia china -ya no- me ordenara irnos de la ciudad inmediatamente, cuando no llevábamos en ella ni un par de horas. En China también le ha pasado, curiosamente, a los pueblos de canales de los alrededores de Shanghái: en sitios como Zhouzhuang, Tongli o Wuzhen ya no vive gente junto a los canales, todo son restaurantes, hostales y tiendas. Todo precioso, pero falso.

Desconozco si la saturación del turismo en España tiene algo que ver con la llegada de más visitantes chinos al país, porque me imagino que los medios no quieren señalar con el dedo a ningún país de origen concreto, para no herir susceptibilidades. No he leído en la prensa china noticias de ataques a turistas chinos en España (fuera de los robos de carteristas, que ya existían antes de que se inventara esto de la turismofobia, o los insultos de Sánchez Dragó), aunque sí los ha habido en algún otro lugar.

Hace un año, por ejemplo, un autobús con turistas chinos fue atacado a ladrillazos en Belfast, la capital de Irlanda del Norte, un caso que no se conoció demasiado en China, quizá porque no quisieron darle demasiada importancia. El lugar donde más ataques se han reportado, no obstante, ha sido uno mucho más cercano a China: Hong Kong. Allí, especialmente en 2015, pocos meses después de la fracasada Revolución de los Paraguas contra el Gobierno chino, se reportaron varios casos de insultos o agresiones a turistas chinos, a los que se acusaba de encarecer los precios con su masiva presencia. Hong Kong es junto a lugares como Tailandia uno de los sitios donde la avalancha del turismo chino, con sólo unos pocos años de historia, se está notando demasiado, y el recibimiento que tiene supongo que es muy parecido al de los españoles hacia los ingleses y alemanes: la gente que vive de la hostelería o los hoteles está encantada, y los que no a veces se quejan del exceso de viajeros, no siempre con las mismas costumbres y normas cívicas que ellos. Hace un par de años se hizo viral este vídeo de una tailandesa -creo que una actriz o modelo famosa en su país- quejándose airadamente de los turistas chinos:

En Hong Kong, el máximo líder político de la ciudad tuvo que intervenir públicamente ese mismo año para pedir que no se atacara a los turistas chinos, porque eran un gran beneficio para el territorio. Sus palabras eran parecidas a las que Rajoy y compañía están lanzando estos días contra los brotes de turismofobia.

En todo caso, la prensa china publica muchas más noticias de turistas chinos cometiendo tropelías en sus viajes (con ello quiere mostrar a su ciudadanía lo que no se debe hacer) que sufriéndolas, así que de momento los viajeros de este país no parecen demasiado preocupados por la supuesta turismofobia, sea ésta el inicio de algo más gordo o simplemente una moda pasajera de manías.

8 Comentarios

  1. Un análisis muy razonado, y que comparto en mi grupo de facebook, “amigosdechina”, como siempre, es un placer leer sus artículos, opiniones, análisis…

  2. Sobre este tema tan actual y que están sufriendo muchas zonas turísticas o no tan turísticas, lo estamos viviendo en mi barrio del Poblenou, Barcelona.Los vecinos se tienen que marchar porque les suben bestialmente el alquiler, proliferan hoteles y pisos turísticos, el comercio tradicional tiene que cerrar entre la crisis, la pérdida de clientes por que se van y otros factores influenciados por el turismo.Yo aguanto por pelos el mío.En cambio proliferan los bares y restaurantes, las tiendas de 24 horas y negocios relacionados con el turismo, sobre todo en la Rambla, un paseo que vertebra el barrio.Eso sí, en estos lugares proliferan las paellas y sangrías a precios prohibitivos.Hay que añadir que nos llega,(esto lo promulga el mismo Ayuntamiento),el típico turismo de alpargata y borrachera.Lo que interesa es el turismo de calidad, que no perjudica tanto, y de este viene, pero menos.

  3. Y sobre el turismo chino en Barcelona, llega mucho, pero es el más discreto y menos molesto.Ni borracheras, ni conflictos, ni nada.Al contrario, ellos suelen tener problemas por los carteristas.
    Mi mujer, recuerdo que es china, hace algo más de un año que tuvo que ir a trabajar, puesto que ya he comentado que los negocios de siempre hemos tenido un bajón.Antes estaba conmigo.Pues trabaja en un restaurante coreano -chino.Tienen un sistema de trabajo diferente que los habituales, pues no tiene que hacer comandas a los clientes y tiene unos horarios muy buenos y cerca de casa.No puede ir cualquiera a comer como en otros restaurantes, pues solo trabajan con tour operadores.Les llegan autocares coreanos o chinos, unos minutos antes de que llegue uno o varios autocares sacan los platos con la comida, o sea ya hay un menú preconcebido con el paquete del viaje.Los turistas comen en una media hora y se marchan a seguir la visita turística a Barcelona y luego tal vez a otros destinos.O sea, van al grano,(no solo de arroz, valga la redundancia), y marchan.Esto que explico es para ilustrar como pasa el turismo chino o coreano,son más correctos,exceptuando casos que van por libre, evitando así las molestias de borracheras y faltas de corrección que hay sobre todo con los anglosajones y los de los países del Este.

  4. Para finalizar, decir que, ya está en los periódicos, muchos de los que hacen acciones contra el turismo,son niños de papá.Algunos, y hay fotos, tienen superchalets con piscinas, negocios de cara al turismo,(alquiler de pisos, casas y otras actividades) y un nivel de renta que ya quisiera yo.Se pegan sus viajes y todos los caprichos que quieren.Pero cuando les da la cosa, se ponen sus camisetas de activistas en plan kale borroka y hacen de las suyas.O sea, todo un fraude de niñatos.

    • Gracias por tus reflexiones y por contar cómo están las cosas en Barcelona… Sobre lo de la líder de Arrán que tiene casa con piscina, me parece muy hipócrita, sí, pero ojo, que podríamos estar ante la misma maniobra de la propaganda que se inició con los taxistas y aqueel tal “Peseto Loco”. Es decir, aíslan a un miembro de las protestas que podría generar polémica, lo sacan al escenario mediático para que la gente se indigne, y así se reduce la simpatía hacia los movimientos de protesta. También lo hizo La Razón con aquella portada de hace años en la que sacaban líderes estudiantiles y nos contaban todas sus intimidades.

      Esto es muy preocupante y ya nos lo cuenta el reciente documental “Las Cloacas del Estado”, cuyo visionado recomiendo a todo el mundo (está enterito en YouTube). Significa que el Estado, en vez de usar la policía para atrapar ladrones (porque los más ladrones están en el Estado, claro) los usa para buscar pruebas intimidatorias contra movimientos políticos que molesten, ya sean taxistas contra Uber, Arrán contra turistas o independentistas catalanes. El sistema político español es una mafia que usa periódicos afines. Y ni disimulan, como cuando a Marhuenda lo nombraron comisario honorario.

  5. Es un tema complejo. Es evidente que muchos lugares se han convertido en parques temáticos (Venecia o Barcelona como máximos exponentes) y otros están en ello; se convierten en sitios inhóspitos.

    A principios del verano estuve en Lisboa, después de más de 15 años sin ir. Si hace 15 años ibas en el tranvía con los locales, ahora están petados de turistas y se forman colas de kms para subir. Los únicos locales son los maquinistas. Qué decir de la cercana Sintra: parecía Disneyland. Ni hablemos de Barcelona: con lo preciosa que es la ciudad, en mi opinión se la han cargado.

    De verdad, todos somos turistas en ocasiones, pero podemos ser una verdadera plaga y veo lógico que haya quien esté hasta las pelotas de que en su barrio no quede ni un mísero colmado.

    Sobre el vídeo de la tailandesa, no lo había visto pero, qué decir, tiene toda la razón. La sangre me hervía según lo veía (consecuencia de haber experimentado eso mismo en bastantes ocasiones en los últimos años 13 años). Tengo todo un repertorio de estrategias, comentarios e insultos que he puesto en práctica al intentar guardar mi puesto en la cola frente a las marabuntas chinas. Afortunadamente, normalmente los turistas chinos pasan en sus autocares, hacen su visita relámpago, sacan fotos para posturear sobre la visita en Wechat y se piran, pero en otras ocasiones parecen Atila (especialmente cuando están en su propio país).

    Siento el tono deprimente del comentario; mis suegros chinos llevan mes y medio metidos en mi casa y estoy a punto de comenzar a autolesionarme.

    PDT: Han publicado hoy en Shanghaiist que un tipo japonés cobraba a los turistas chinos un 200% más que al resto como medida disuasoria. ¿Lo has visto?

    • Sí, algo vi por ahí, sobre todo del cabreo que se ha pillado la comunidad internetera china… ha sido en Okinawa además, no muy lejos de las Diaoyu. Eso sí que es ir provocando…

      Yo creo de todos modos que el turismo está empezando a tener connotaciones negativas que podrían en el futuro hacer que dejara de ser tan masivo. Cuando voy a España así me lo parece: muchos de los que conozco no viajan mucho, si acaso a ver a su familia al pueblo, y más cuando tienen niños o se están pagando una hipoteca. A veces me da la impresión de que en España lo de viajar se ve como una cosa de ricos o como mucho de gente “irresponsable” como yo que no se ha casado o hipotecado. La crisis no sólo ha afectado al turismo, sino también a la imagen que tiene.

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