Un año en el burladero

¿Pero ya se termina 2011? No me lo puedo creer, parece que fue ayer cuando me tocó dar un repaso a los acontecimientos de 2010, y mira ya dónde estamos… El tiempo pasa volando, josmíos.

Pese a la sensación de fugacidad, hay que reconocer que el añito ha sido agotador: revoluciones árabes, terremotos con catástrofe nuclear adjunta, muerte de Bin Laden, Europa y EEUU al borde de la bancarrota en varias ocasiones, movimientos de protesta por todos lados… También para España ha sido intensísimo (15-M, cambio de Gobierno, ¡un terremoto!, la monarquía tambaleándose con el caso Urdangarín) y hasta ha habido movimiento en mi habitualmente tranquila provincia natal, Huesca, a la que le tocó la lotería de Navidad. En fin, que este año ha sido una montaña rusa de emociones, a veces ha dado la sensación de que quería concentrar en 12 meses convulsiones que en otras épocas se han repartido en 12 años.

Todo eso en el mundo en general y en España en particular, pero… ¿Y China? China ha estado muy, pero que muy tonta. Han pasado cosas, claro que sí, pero diría que ninguna ha tenido una dimensión, digamos, histórica, de libro, como muchas otras que han pasado en otras latitudes. Se podría decir que dentro de un siglo, este año será uno de los que más espacio ocuparán en la enciclopedia, pero que el país chino, con lo importante que es, estará olvidado en un episodio tan decisivo.

Como periodista en China, lamento que el país no haya estado a la altura de la importancia de la actualidad mundial en 2011 y a veces hasta se haya puesto tedioso e inmóvil. Sin embargo, como ciudadano en el mismo país, confesaré que agradezco no haber sufrido la guerra civil de Libia, o el tsunami de Japón… Mi corazón está dividido entre el deseo de tranquilidad y el de noticias, pero está claro que este año ha sido la primera de esas mitades la agraciada.

En todo caso, se podría resumir 2011 diciendo que en él China ha seguido evolucionando, en silencio, hacia lo que parece ser un papel protagonista en el mundo, que ya tiene en cierto modo pero que probablemente será mucho mayor en cinco o diez años. Pero ojo porque sus problemas internos, muchos -comprensible en un país tan grande y en desarrollo- también están evolucionando, y cada vez atraen más la atención internacional.

Y ahora, siguiendo la tradición de 2005, 2006, 2007, 2008, 2009 y 2010, llegó el momento de hacer una lista de acontecimientos relevantes en la China de 2011. En los últimos tres años lo he hecho alfabéticamente, así que seguiré la técnica esta vez. Adelante sin temor:

del Artista Ai Weiwei, Apresado en Abril: Su detención durante 81 días lo convirtió en el símbolo de la disidencia de China, por encima incluso de Liu Xiaobo o Hu Jia, y en la esperanza de Occidente en una «Primavera China» que por lo menos este año nunca llegó. Su peluda barba y su foto rompiendo jarrones ya son famosas en todo el mundo, y ha habido algún diario español que le ha dedicado obsesivamente el 80 o 90 por ciento de sus noticias sobre China. A mí, como todo lo que sale demasiado en los medios, ha acabado por cansarme un poco, pero bueno, ya he contado alguna vez que hace años me dio plantón en una entrevista, así que igual es que le tengo un poco de ojeriza personal.

de Budistas Bonzos: En este año los tibetanos cambiaron su forma de protestar ante las autoridades, y de los ataques en grupo a comunidades chinas, comisarías o gobiernos comunistas, se pasó a un método tan sencillo como terrible, el suicidio con gasolina y cerillas. Ocurrió más de una docena de veces, y sobre todo en Sichuan, una provincia de transición entre los chinos y los tibetanos, que por ese carácter fronterizo tiene incluso más tensiones que el Tíbet propiamente dicho. Yo eché a faltar al Nobel de la Paz Dalai Lama pidiendo públicamente a sus monjes que dejaran de matarse, pues tengan o no tengan razón no deben defenderla matando (aunque sea a ellos mismos), pero bueno, también es cierto que si se muestran así de desesperados es que lo estarán pasando mal.

de Camacho el Ciezano: el hombre de las axilas sin Axe sorprendió a todos llegando un buen día al aeropuerto de Pekín y diciendo que se hacía cargo de la selección china, en un momento en el que el fútbol del país afronta juicios por corrupción entre sus deportistas que ríete tú de Urdangarín. Su primer objetivo, que era clasificar a China para el Mundial 2014, ya no será posible, pues cayó a las primeras de cambio, pero la federación china sigue confiando en el murciano y éste aquí sigue, gritando cabreado por los campos de media Asia.

de Dalian Desafiante: esta ciudad costera del noreste chino demostró una vez más que el tópico de que los chinos nunca protestan y son sumisos es una chorrada como un piano, y se levantó en protesta por la construcción de una planta química que según los vecinos iba a acabar con el medio ambiente de una de las localidades con mejor nivel de vida del país. Los manifestantes lograron sus objetivos y la planta química no se construyó: una rara victoria de la sociedad civil china, y no fue ni será la única.

de Embajadores de EEUU: hubo dos este año, y ambos tuvieron papeles protagonistas. El de la primera mitad del año, Jon Huntsman, porque se le vio en los conatos de protesta de Wangfujing (ver letra P) y sectores nacionalistas chinos le acusaron de querer que a China llegara «el caos» (a mí lo que más me hizo gracia de todo, sin embargo, fue su tópica chupa de cuero con bandera americana). Retirado Huntsman de la embajada, pues ahora aspira a presidente de los EEUU, le sucedió Gary Locke, quien en cambio se ha hecho popular en China por su aparente humildad, todo porque le vieron en una foto llevando una mochila y comprando un café en el Starbucks. ¡Eh, que yo voy a Starbucks todos los días, admiradme también a mí!

de Fatigoso Final de ciclo: es la sensación que dieron en 2011 los principales políticos comunistas chinos, que en otoño de 2012 dejarán la dirección del Partido Comunista y en marzo de 2013 harán lo mismo en el Gobierno. Hu Jintao, Wen Jiabao, etc, están en sus últimos coletazos, y se nota en que se mueven mucho menos: quieren pasar pacíficamente a la historia del país, por lo que, ahora que les queda poco, no quieren que se mueva nada ni un apice, dejarlo todo como está. Hubo un claro ambiente de inmovilismo político, por tanto.

de Gadafi: no es que a China la guerra de Libia le tocara muy de lleno, pero en ella mostró lo pragmático que es el régimen comunista cuando le hace falta. Al principio defendió a Muamar, absteniéndose en las resoluciones de la ONU contra Libia y pidiendo que nadie se inmiscuyera desde fuera. Pero cuando Pekín vio que el hombre que se vestía con alfombras estaba perdido, China se hizo amiga de los rebeldes enseguida (y meses después está haciendo algo muy parecido en Birmania). Por otro lado, la guerra de Libia tuvo en China como consecuencia que el país ordenó la evacuación de sus 40.000 ciudadanos en ese país, lo que supone una de las repatriaciones más masivas de la historia mundial y le sirvió a Pekín para presumir de tener una capacidad de movilización ejemplar.

de Huevos milenarios: una de las noticias «simpáticas» del año fue que en China hubo cierto cabreo con CNN porque una web viajera de esta cadena hizo una encuesta sobre «comidas asquerosas del mundo» y declaró a los huevos milenarios chinos (si no los conocéis, son negros con la yema verde) una de estas comidas. Ello llevó a algunos chinos, que ya tienen a la CNN entre ceja y ceja desde 2008, a protestas iracundas, y aunque la cosa no salió de lo virtual e internetero, CNN optó por pedir perdón por herir los sentimientos de algunos. Yo no soy un fan incondicional de estos huevos, pero con hambre y sin otra cosa a mano, a veces eché mano de ellos y no me sentaron mal.

de Inflación Inquietante: la palabra que las noticias económicas dentro de China repitieron una y otra vez cada mes, pues alcanzó máximos de los últimos tres años y a los zares económicos les hizo temer que causara inestabilidad social, pues en 1988 hubo inflación del 20 por ciento y un año después pasó lo que pasó… Sin embargo, al final la cosa no fue para tanto, se llegó como mucho al 6 por ciento, y ahora hasta se teme que en 2012 haya deflación… Vamos, que los economistas sufren mucho siempre.

de Japón Jorobada: el vecino y tradicional rival de China, con su terremoto-tsunami-apocalipsisnuclearzombie, logró titulares a 34 columnas en los diarios de todo el mundo que daba miedo leer. En China, como lo de Libia mencionado antes, esto no afectó directa, pero sí indirectamente: estuvimos unas semanas escuchando los índices de iodina radiactiva en la atmósfera china para ver si teníamos que huir por patas, la gente se puso a comprar sal marina como loca porque pensaba que la futura iba a estar contaminada por Fukushima, y el Gobierno chino «pactó» con el japonés un año sin grandes rencillas entre ambos, para no cebarse en un país nipón al que además China le arrebató a principios de año -esta vez sí, definitivamente- el honor de ser la segunda economía mundial.

de Kim Jong-il Kaputt: el dictador que nunca defecaba repite presencia en la lista, porque su muerte hace unos pocos días dejó alborotada a toda Asia Oriental. Incluida China, que mostró su amistad al «Querido Líder» haciendo que todos, absolutamente todos sus líderes del Comité Permanente pasaran por la Embajada de Corea del Norte en Pekín, cuando normalmente por una embajada pequinesa jamás pasan líderes de tal calibre. En su último año de vida, Kim aún estuvo dos veces en China, quizá para despedirse de su vecino. A ver qué tal vecindad tenemos con el nuevo líder, su hijo veinteañero y orondo Kim Jong-un, que como dice mi sobrino «tiene cara de estar pensando ‘a mí ya me dirán lo que tengo que hacer, porque yo no tengo ni zorra».

de Laureada Li Na: la dicharachera tenista china ha conseguido, sin que muchos lo viéramos venir, convertirse en la máxima heroína deportiva del país asiático en este momento, al ser la primera raqueta del país en conseguir un torneo de Grand Slam (Roland Garros). Con la retirada de Yao Ming, también este año, y los fiascos que sigue acumulando Liu Xiang, los aficionados chinos necesitaban algo así.

de Mundial Mojado: el de natación que acogió Shanghái, quizá el acontecimiento internacional de más altura que celebró China este año. No tuvo el mismo realce que los JJOO de 2008 o la Expo 2010, pero sirvió para animar alguna sofocante semana veraniega con las brazadas de Ryan Lochte o Sun Yang, los coronados reyes del torneo.

de Noventa: los años que cumplió el Partido Comunista de China, el 1 de julio, un acontecimiento que el régimen celebró con menos pompa de lo esperado pero con alguna inauguración de relumbrón, como el «AVE» Pekín-Shanghái o el puente más largo del mundo sobre el mar.

de Ñiquiñaque: todos los años me cuesta encontrar algo para esta letra, ya que en China no hay ñames ni ñandúes… Bueno, aclaro que ñiquiñaque significa, dice la RAE, «persona muy despreciable», un título que le vamos a conceder a Guo Meimei, una niña pija que con sus tonterías (fotos con coches de lujo que según ella le daba un novio que era directivo de la Cruz Roja) consiguió disparar toda clase de rumores sobre corrupción en la rama china de esa institución benefica. Seguramente todos falsos, pero que han conseguido, al final, que los chinos donen menos a obras benéficas que antes (y antes tampoco daban mucho).

de Osados: podríamos colocar aquí a los vecinos de Dalian que ya se nombraron en la letra D, pero quizá todavía más merecido lo tienen los que en diciembre se rebelaron en el pequeño pueblecito pesquero cantonés de Wukan, quienes convirtieron un conflicto de tierras con las autoridades (problema muy frecuente en toda China) en toda una revolución rural, con el pueblo sitiado y media prensa internacional acreditada en China durmiendo en la aldea para informar de tan peculiar suceso. La protesta parece haber terminado con final feliz y concesiones a los vecinos, pero nunca se sabe, habrá que seguir los acontecimientos.

de Protestas Jazmín: así se bautizó un intento de manifestarse contra el Gobierno chino en febrero y marzo, que en realidad murió casi al nacer, tras publicarse tímidamente en alguna web de internet. La idea era pedir cosas moderadas -fin de la corrupción, por ejemplo- en zonas céntricas de ciudades chinas, como la pequinesa calle de Wangfujing, pero las exitosas protestas en los países árabes estaban tan cerca en el tiempo que el Gobierno chino se puso extremadamente nervioso y respondió de tres formas: convirtiendo Wangfujing en un lugar kafkiano, lanzando la mayor campaña antidisidentes de la última década (de ahí la detención de Ai Weiwei) y amenazando a periodistas, a la luz de un flexo y con grabadora, con echarnos del país si nos acercábamos por Wangfujing en una buena temporada, siquiera para comprar en la librería en inglés. Igual aún me dura el susto, pues desde entonces no he visitado Wangfujing (tampoco es que lo hiciera demasiado antes, me queda lejos).

de Quinquenal: se aprobó el duodécimo del régimen comunista, que regirá la economía en el lustro 2011-15 y a mí al oírlo nombrar me suena a cuando estudiaba la Revolución Rusa de 1917. Estos planes son líneas muy muy generales, así que al final no valen mucho, pero quizá se puede destacar del nuevo plan que prevé que por primera vez China sea un país mayoritariamente urbano, tras milenios dominados por el campesinado. O la construcción de decenas de millones de viviendas de protección oficial.

de Rumores: los que circularon en torno a la supuesta muerte de Jiang Zemin, creo que un invento de la prensa hongkonesa sólo porque no se le vio en los actos por el Noventa Aniversario del Partido Comunista (ver letra N). A mí personalmente no me pareció bien hacer presuposiciones de tal calibre sólo por ver una silla vacía, aunque es verdad que el régimen puede ser lento a la hora de comunicar fallecimientos, así que a veces se comprenden estas paranoias.

de Sun Yat-sen: el padre de la revolución china de 1911 fue recordado en octubre, al conmemorarse -tampoco demasiado, todo hay que decirlo- el centenario de aquel acontecimiento que acabó con el Imperio Qing y marcó el inicio de la convulsa historia contemporánea de China. Su retrato presidió Tiananmen, enfrente del de Mao (aunque otras veces también es así) y también se colgó en el Gran Palacio del Pueblo. En todo caso, celebración flojilla: como se dijo en la letra F, los políticos de la «cuarta generación» están ya en sus últimos años y un poco de vuelta de todo.

de Times Square: en esa mítica plaza de Nueva York luce, desde hace unos meses, un anuncio de la agencia propagandística china Xinhua, que simboliza para muchos el ascenso de China como potencia, hasta el punto de querer promocionarse incluso en el corazón sentimental del gran rival americano. Un pequeño paso adelante en el «soft power» de China, que aún está muy en pañales, pero por algo hay que empezar.

de Universiada: en China no hay año sin gran acontecimiento polideportivo, aunque sea entre sus provincias o sus ciudades, y este año hubo uno de carácter internacional, la Universiada de Verano de Shenzhen. No se notó mucho su existencia, ni siquiera en China (esto de las universiadas es menos popular que los Juegos del Mediterráneo, que ya es decir), pero por lo menos vimos otra bonita ceremonia inaugural en estadio, nostálgicos todavía de la de Pekín 2008.

de Vietnam: este país y otro de la zona, Filipinas, aumentaron este año sus quejas -manifestaciones antichinas en Hanoi incluidas- por lo que consideran abusos de China en el Mar de China Meridional, donde hay dos archipiélagos (las Spratly y las Paracel) que se disputa media Asia Suroriental. También se cree que hay petróleo en esos mares, así que, como os imaginaréis, el perro estadounidense ya está husmeando por allí, prometiendo ayuda a unos contra los otros. De momento es un conflicto en estado latente, con pequeños focos de tensión, pero en el futuro podría ser algo más, y este año ha demostrado que hay ingredientes para que se monte la de San Quintín.

de Wenzhou: cerca de esta próspera ciudad china, de la que proceden muchos de los chinos emigrantes en España, se produjo el primer accidente de trenes de alta velocidad chinos, el 23 de julio, con 40 muertos. La espectacular foto del principio de este post es de ese choque, incidente que, mucho más que aiweiweis y protestas jazmín, galvanizó a la sociedad de China contra su Gobierno durante bastantes semanas. La ciudadanía china acusó a Pekín de olvidar la seguridad de su gente construyendo una red de trenes bala chapuceros, de ocultar datos del suceso, ¡incluso de reducir la cifra real de muertos! El caso desató las mayores críticas colectivas que el régimen comunista ha sufrido este año, de forma similar a lo que pasó en el 2003 con el SARS, y puso de manifiesto el poder crítico y de comunicación que en China también han adquirido los microblogs (weibos, para los chinos), pues fue en ellos donde los palos llovieron más. Y eso que en China está bloqueado Twitter…

de Xilinhot: en esta localidad de Mongolia Interior se vivió otro episodio de inestabilidad social, éste además envuelto en tintes étnicos, por los enfrentamientos entre los pastores de la zona, de etnia mongol, y los dueños de las mineras que operan allí, chinos han. La tensión derivó en la muerte de dos pastores atropellados («que parezca un accidente», dijeron los malos) y miedo a que entre los mongoles floreciera el mismo malestar que hay actualmente entre los tibetanos y los uigures, en otras zonas periféricas de China.

de Yue Yue: el atropello de esta niña de dos años, por dos conductores sin dignidad alguna, y la aparente indiferencia de quienes por allí pasaban, ha dejado en nuestras retinas quizá una de las imágenes más imborrables -y terribles- de la China de 2011. El suceso, un ejemplo radical pero no desencaminado de la insolidaridad que impera muchas veces en la sociedad china, hizo que los chinos se miraran en el espejo y pensaran «¿en qué monstruos nos hemos convertido?». Hubo llamadas a acabar con esta frialdad ante el desconocido, de poner fin al imperante miedo a ayudar, pero pasará tiempo hasta que se sepa si han surtido efecto o no. Fue también uno de los acontecimientos chinos que más dieron la vuelta al mundo, aunque me temo que no tanto por su trascendencia sino por lo terrible de las imágenes.

de Zapatero: despidamos al ya ex presidente chino -huy, perdón, español, no sé ni lo que me digo- con la última letra de este alfabeto anual, recordando que uno de sus últimos viajes al extranjero, alla por mayo, lo hizo a China. El viaje, como tantas cosas en los últimos años, no le salió bien: durante éste, circularon rumores de que China daría mucho dinero a las chanchullísticas cajas de ahorros españolas, luego se desmintieron, el Gobierno español tuvo que desdecirse, la oposición se rió de la metedura de pata… en fin, la eterna historia de toda la última etapa ZP, pero con características chinas. El asunto también mostró la ansiedad obsesiva de España –y de Europa en general– por que China compre deuda de países de la UE con problemas financieros, que como todos sabemos ya, son muy graves y pueden acabar con democracias, imponiendo tecnocracias.

Pues ésta fue más o menos la manteca con la que hicimos el pastel de 2011 en China… Bueno, también hubo estreno del primer portaaviones chino, vertidos varios de petróleo en el mar de Bohai, peleas de equipos de baloncesto de EEUU y China que algunos vieron como símbolo del nuevo orden mundial, mucha preocupación por la ola de accidentes de autobuses escolares… Y hasta nos visito Mou, The Special One, quien consiguió -qué raro en él- salir en portada de la prensa deportiva «salvando» a niños de la malvada policía china. Si es que le tendrían que haber puesto a él para encabezar la Primavera Jazmin China, hombre…

Y bueno, con este post se acaba el año blogueril de Chinochano, así que aprovecho para desearos un feliz año 2012, que en unas pocas semanas pasará a estar regido por el dragón. No os chamusquéis, que por lo que parece nos espera un año tan difícil como éste. Intentemos superarlo con la ayuda del amor, la amistad y la salud. Hasta el año que viene, majetes.

1 Comment

  1. Enviado por Javi
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    Sí que pasa rápido el año sí… Espero seguir leyéndote… y a ver si el año que viene renovamos las letras del abecedario 🙂

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    Enviado por ChinoChano
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    Debes de haberme leído el pensamiento porque me he pasado toda la semana buscando un abecedario nuevo… Pero no encontré ninguno que me convenciera (y en el fondo me dio un poco de pereza ir recolectando las distintas letras, también hay que decirlo).

    Si alguien tiene un buen abecedario, si puede ser con algo de temática china, y fácil de obtener (si puede ser un jpg por cada letra), que avise…

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    Enviado por Marco Antonio
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    Felicitaciones por el artículo y por el magnifico recuento de 2011
    aprovecho para desearte un Feliz 2011

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    Enviado por ChinoChano
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    Muchas gracias, feliz año a ti también, pero no te despistes que ya estamos en el 2012 😀

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    Enviado por Jose(Melilla)
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    Feliz año y muchas gracias por todo lo que nos cuentas. Sigue asi.

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    Enviado por Zhin
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    Feliz nuevo año, agradeciendo por este excelente blog, que ha sido mi única y excelente forma de sentirme como si estuviera en mi querida China.

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    Enviado por ChinoChano
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    pues muchas gracias, me encanta ese elogio. Comenzamos ya a recopilar letras para el abecedario de diciembre de 2012… Aunque casi da miedo pensar todo lo que puede pasar por aquí. De momento está tranquilo, pero…

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    Enviado por Vicente
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    Feliz Año! Xin nian kuai le! Una vez más, gracias por el resumen del mundo chino 2011!

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    Enviado por ChinoChano
    (Contacto Página)
    por nada… es uno de los posts que con más gusto hago cada año, me encanta repasar el año.

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