Un Congreso comunista para distraerse

Las cosas andan tan apasionadas en España que hasta a 15.000 kilómetros de distancia cuesta desconectar un poco del monotema catalán, pero a partir de mañana en China hay un acontecimiento que debería distraernos bastante: el XIX Congreso del Partido Comunista de China.

Los congresos del PCCh se celebran cada 5 años desde 1977 (antes eran de periodicidad más caótica) y yo ya he vivido cuatro en China (lo que no significa que lleve 20 años aquí, ojo, “sólo” son 16). Del primero (en 2003, el que llevó a la jefatura del partido a Hu Jintao) no me enteré demasiado, pero el segundo y el tercero (2007 y 2012) ya los viví cubriéndolos como periodista como bien se pudo.

En cada congreso se elige a los líderes del Partido para los siguientes cinco años, una estructura piramidal que va así, de abajo arriba:

  • Un Comité Central de unos 200 líderes.
  • Un Politburó de unos 25 líderes (todos ellos son a la vez miembros del Comité Central).
  • Un Comité Permanente de entre cinco y nueve líderes más o menos, casi siempre un número impar (todos ellos miembros del Politburó y del Comité Central).
  • Un secretario general del PCCh, miembro de todos los grupos anteriores.

En este Congreso, salvo enorme sorpresa, el secretario general va a seguir siendo el pelma de Xi Jinping, y como siga su estilo personalista igual tampoco lo sacan del trono en el XX Congreso de 2022. Las dudas están en los otros escalones de la pirámide, porque muchos cargos actuales han rebasado los 68 años (teórica edad de jubilación en la cúpula china, aunque es una tradición más que una regla). Habrá muchos cambios, y se espera que con ellos sepamos quién sucedería a Xi en la próxima década como secretario general del PCCh y presidente de China, aunque no estamos seguros del todo de que eso vaya a quedar muy claro.

Los congresos del PCCh son algo bastante encorsetado, casi todo es a puerta cerrada y los discursos y documentos que de ellos salen usan un lenguaje indescriptiblemente insoportable, pero no dejan de ser reuniones históricas que reflejan el momento en que vive China cada vez que se convocan. El primero, en 1921, se acabó celebrando secretamente en una barca sobre un lago y supuso la creación del Partido Comunista de China, con apenas una docena de delegados (mañana serán más de 2.000, representando un partido con 90 millones de miembros). En otros congresos consolidaron su poder o lo perdieron desde Mao a Deng Xiaoping, Lin Biao, Jiang Zemin, la Banda de los Cuatro, Hu Jintao o Xi Jinping.

Veamos que nos depara el actual, aunque de momento, lo que ha traído es muchas incomodades a los que vivimos en Pekín: seguridad altísima en el metro que provoca colas interminables, censura aún mayor de internet, bloqueo del Whatsapp, infundados rumores de todo tipo diciendo por ejemplo que los extranjeros se tienen que ir de viaje fuera de Pekín… Un follón, pero al menos dejamos de pensar por un rato en Puigdemont.

Octavo Congreso del PCCh, primero celebrado en Pekín y con la República Popular ya montada. Grandes esas palmeras…

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