Un nido multiusos

El pasado sábado entré casi sin querer en el Estadio Olímpico de Pekín y me encontré con que en su interior había caballos triscando por el campo: ese día se celebraba en su interior una competición de hípica de la que no me había enterado hasta entonces.

Ello me hizo recordar las muchas veces que tuve que leer en la prensa extranjera noticias de lo mal que se había gestionado ese estadio, que después de los Juegos Olímpicos de 2008 apenas se había utilizado y que había sido un gran despilfarro. Unas noticias que siguen una de las máximas del periodismo: repite una y otra vez una mentira, que al final se acabará asumiendo como una verdad.

Para empezar, el Estadio del Nido da mucho dinero. No cómo sede de partidos de fútbol, sino como monumento turístico. Todos los días abre sus puertas a los turistas, a los que cobra entrada (creo que de 50 yuanes), y por lo menos en los días de buen tiempo, está lleno de viajeros chinos de fuera de Pekín que van a conocer el estadio. Algunos años ha llegado a superar a la Ciudad Prohibida como el lugar más visitado de Pekín por el turisteo.

En cuanto a que el estadio no se usa, bueno, es cierto que no funciona apenas como campo de fútbol, que hubiera sido su destino ideal, pero es que a la instalación le pasa lo que a muchos estadios olímpicos, que no gustan a los clubes balompédicos. Son demasiado grandes, y al tener una pista de atletismo alrededor del césped los espectadores quedan demasiado lejos del partido y no mola tanto ver allí encuentros como en un campo de fútbol propiamente dicho, donde el público con sus ánimos forma una «olla a presión». Entre eso y que no está muy céntrico, el equipo de la ciudad, el Beijing Guoan, decidió no jugar allí sus partidos y sigue teniendo su casa en el Estadio de los Trabajadores, al lado de mi curro, un campo donde sus hinchas son más y animan mejor.

Sin embargo, en verano el Estadio Olímpico de Pekín sí que ha acogido algún amistoso o encuentro internacional importante. Por ejemplo, la final de la Supercopa de hace unos pocos años, o todo un Superclásico Brasil-Argentina, partidos que tuve el placer de ver en persona pero que, os reconozco, hubieran molado más vistos desde el Estadio de los Trabajadores, desde un campo sin pista de atletismo.

Además, los gestores del Estadio Olímpico, más conocido como Nido de Pájaro, se han estrujado las meninges durante todos estos años desde 2008 para que la instalación siguiera viva, y me parece que han demostrado un espíritu bastante imaginativo. Decidme vosotros en qué otros grandes estadios del mundo habríais podido ver ópera, esquí, hípica o carreras de coches… Pues en el Nido de Pájaro ha habido todo eso y más. Para que luego digan que el estadio está siempre vacío.

1 Comment

  1. Enviado por Viajesadicto
    (Contacto Página)
    Muy interesantes las imágenes, da gusto ver información sobre China vivida en primera persona… y más viendo que llevas mucho tiempo con el blog, sigue así!

    ~~~
    Enviado por ChinoChano
    (Contacto Página)
    A punto de cumplir 10 añitos!

Responder a chinochano Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo no será publicada.




Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.