Una heroína contra la tediosa ANP

Comentaba hace un par de posts que el plenario anual de la Asamblea Nacional china, en el que estamos metidos de lleno estos días, era un aburrimiento insufrible. Sin embargo, voy a tener que tragarme mis palabras, porque en la edición de este año está habiendo cosas divertidas. Y una de ellas, irónicamente, como resultado indirecto del aburrimiento que suele generar.

En este plenario anual hay numerosas ruedas de prensa a ministros, legisladores y otros políticos que el resto del año no comparecen nunca ante los medios. Ya que es la única vez que lo hacen en el año, esas conferencias de prensa son interminables (de unas dos horas o más), sus respuestas son largas y llenas de retórica, y muchos de los que preguntan son periodistas que han pactado con los organizadores de las ruedas de prensa las cuestiones, con el fin de que éstas vayan de los temas que el régimen quiere responder (últimamente son los proyectos de las Nuevas Rutas de la Seda, los 40 años de reforma y apertura o lo bien que va todo con Xi Jinping de presidente).

El pasado sábado, en una de estas ruedas de prensa insoportables, una periodista de un medio estadounidense -pero que publica en mandarín- hizo una de estas preguntas, sobre los grandiosos avances de China en la grandiosa reforma y apertura. La rueda de prensa era en directo, la tele estatal china le grababa mientras preguntaba, pero las muecas de desespero de otra periodista que tenía al lado le robaron todo el protagonismo:

Entonces internet echó a rodar e hizo su trabajo: la chica de azul, que se llama Liang Xiangyi, se hizo viral a partir del lunes. Wechat (el híbrido de Whatsapp y Twitter sin el que ya no podemos vivir en China) se llenó de memes sobre la chica, de la que en pocas horas ya había caricaturas y camisetas a la venta en Taobao:

Muchos han apuntado el simbólico hecho de que la periodista “pelota” vestía de rojo, el color tradicionalmente asociado con China y el comunismo, mientras que la “protestona” iba de azul, quizá asociable a Occidente (aunque, como he dicho antes, la roja era de un medio estadounidense, mientras que la azul de un medio local, el China Business News).

Ni que decir tiene que todo esto está intentando ser frenado por la censura china, que ha borrado muchos de los comentarios sobre esta anécdota en las redes sociales, e incluso se rumorea que a Liang le han retirado la acreditación para entrar en las ruedas de prensa de la ANP (aunque algunos dicen que no es cierto). Que la censura china persiga también cosas tan nimias como ésta es algo igual de exasperante que la pregunta de la periodista de rojo.

También hay que mencionar que el “eye rolling”, el gesto de poner los ojos en blanco en señal de estar perdiendo la paciencia, se ha vuelto igual de viral que el enfrentamiento velado de las dos chicas, y ni Mao se ha librado de ello.

En fin, si no fuera por estas cosas el plenario de la ANP se nos haría muy cuesta arriba. De todos modos hay que admitir que este año la gran cita política está teniendo muchas novedades (dura más que otras veces, hay muchas modificaciones de su protocolo, se reformó en él la Constitución, se reestructuró en él el Gobierno…) y tiene algo más de vidilla que en las ediciones anteriores. Todo es un poco gatopardiano, en plan cambiarlo todo para que todo siga igual, pero bueno, al menos generan algún titular que otro para la prensa.

PD: Alguien en Twitter de cuyo nombre no quiero acordarme apuntaba hoy que en la misma rueda de prensa donde se produjo el curioso enfrentamiento rojiazul hubo otro periodista que con su abrigo también dio muestras de estar harto de todo:

“Whatever”, que podríamos traducir con la frase que más repetía Makinavaja: “po fueno, po fale, po malegro”.

2 Comentarios

  1. Me entristece que los presidentes de gobiernos, los que sean, se hagan corregir la constitución de su país a su antojo para no levantar sus glúteos de la silla del poder nunca. Esa erótica del poder de la que se habla para calificar sencilla y llanamente la dictadura de ese poder caracteriza, lamentablemente, las medidas de su gobierno, el que sea, repito, porque todo estará hecho a imagen y semejanza del babeo que obliga a segregar de sus súbditos por temor de sus iras. Lamentable.

    • En realidad, hacer el esfuerzo de enmendar constituciones es en cierto modo un paso más hacia un estado de derecho, al menos sobre el papel un dictador como Xi admite que debe tener cierta legitimidad y organiza el paripé de cambiar una Carta Magna aunque traiga polémica y críticas exteriores. Otros dictadores seguirían gobernando dijera lo que dijera la Constitución, por lo menos éste dice estar sujeto a ella (aunque la cambie a su antojo si hiciera falta).

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