Universiada en Formosa

Me encuentro en Taiwán, a donde he sido amablemente invitado por las autoridades con el fin de presenciar la inauguración de la Universiada de Verano de Taipei 2017. Eso de la Universiada, por si no lo sabéis, es una especie de Olimpiada en la que los atletas son estudiantes universitarios. Desconozco si las Olimpiadas de la Juventud, que el COI se sacó de la manga hace unos pocos años, son para jóvenes no universitarios, o zotes, o estudiantes de Formación Profesional, pero en fin, ahora hay eventos deportivos internacionales para dar y tomar, hay que acostumbrarse.

La Universiada os podría parecer un evento menor, pero para Taiwán es importante, dado el aislamiento internacional que sufre con la gigantesca China echándole el aliento por el oeste desde hace 60 o 70 años. En todo caso, los taiwaneses tienen su forma de ser particular, algo más relajada que los chinos, y se nota en cómo lo han organizado, de forma mucho menos pretenciosa que como lo hacen al otro lado del Estrecho de Formosa. Si hace seis años en la Universiada de Shenzhen (sur de China) el vecino chino tiraba la casa por la ventana y casi echaba a medio Shenzhen de la ciudad para que saliera perfecto, en Taipei se lo toman con mucha más calma. Me gusta mucho, por ejemplo, qué tipo de centro de prensa se han montado: pequeño pero funcional, está situado en una antigua fábrica de tabaco japonesa, es un lugar histórico de Taipei, y aunque eso tiene sus pegas (la principal, que no hay baños ni agua corriente en su interior) también tiene su encanto.

La inauguración de la Universiada ha sido esta misma noche, y ha estado bastante bien, aunque ya llevo muchas ceremonias de este tipo a mis espaldas (sólo en Pekín 2008 me tragué tres en directo y una por la tele) y ya no puedo discernir mucho sobre su calidad. A mí lo que más me gusta de estas cosas, aunque sea un poco largo y a veces tedioso, es el desfile de países: en Taipei 2017 se ha tenido que hacer un poco improvisado (unos manifestantes contra el Gobierno de Taiwán causaron atascos en la calle, los atletas llegaron tarde al estadio y todo se desorganizó un poco) pero más o menos ha habido desfile. De él os diré que Corea del Norte ha salido muy digna, y sin embargo sus vecinos del Sur, quizá atrapados en el tráfico, no han estado…

También os diré que el pequeño grupito de Burkina Faso llevaba unos sombreros que parecían de Asia Oriental, pero seguramente son oriundos de su tierra.

Por lo demás, mucho fuego artificial, luz y color a tutiplén, actuación estelar de Wang Leehom (una de las grandes estrellas del pop taiwanés), el Gaudeamus Igitur en sustitución del himno olímpico, y para encender el pebetero, una estrella del béisbol isleño bateando una pelota ardiente para que llegara a lo más alto (seguramente ha sido un truco como el de la flecha de Antonio Rebollo en Barcelona 92). Comienza la Universiada, los taiwaneses están ilusionados con ella, y está bien que sea así.

4 Comentarios

  1. Gracias! Se hizo lo que se pudo, el viaje era de trabajo y hubo más cosas aburridas que divertidas, pero a caballo regalado…

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