Unos hutongs entre rascacielos

La oficina a la que nos mudamos hace unos cuatro meses está en una de las zonas más modernas y pijas de la capital, cerca de Guomao, el centro comercial The Place (el del toldo-pantalla gigante) y otras estructuras que presentan orgullosas el Pekín del siglo XXI. Debo reconocer que el entorno es muy molón y uno casi podría imaginarse que trabaja en Manhattan o en la City londinense.

Desde nuestra oficina, tenemos una bonita vista del noreste de Pekín, que en estos meses de agosto y septiembre, de cielos azules y sin smog, se nos suele presentar tal que así:

Un fotógrafo ucraniano de la oficina muy avispado se dio muy pronto cuenta de que en la jungla de asfalto que hay allí a nuestros pies hay una anomalía siendo que estamos en una zona moderna de la ciudad:

Rodeado de árboles, resiste cual aldea gala un barrio de hutongs, casi se diría que un entorno rural sobreviviendo en el maremágnum urbano que es Pekín.

El fotógrafo exploró ese barrio unas cuantas veces en busca de un buen fotorreportaje, y yo le acompañé en una ocasión para descubrir con sorpresa que en una zona junto a la que había pasado cientos de veces con la moto, pero que está algo apartada como si no quisiera que la vean, hay un lugar donde subsisten las imágenes del viejo Pekín, ésas que también pueden verse en algunas zonas del centro histórico de la ciudad, pero que nadie creería encontrar al lado del tercer anillo y de Guomao. Yo también tomé algunas fotos:

No son algo muy diferente de lo que podría verse en la zona de Gulou o en los hutongs al sur de Dongsishitiao (si es que la gentrificación no ha acabado con esos lugares) pero sí que sorprende encontrar todo esto y tan animado en medio de urbanizaciones modernas y cerca de grandes rascacielos y concurridas zonas comerciales.

Sin embargo, tememos que todo esto tenga los días o los meses contados: el “pueblo escondido” se encuentra en una zona preciadísima para los especuladores urbanísticos, y los habitantes de este casi milagroso barrio de hutongs parece ser que son inmigrantes rurales, gente a la que ha puesto en el punto de mira un ayuntamiento pequinés que últimamente parece una mezcla de Trump, Salvini y el Reino Unido de “Hijos de los Hombres”, porque se ha propuesto expulsar de la ciudad a todos los que no tengan hukou. Vivimos tiempos oscuros, en China y fuera de ella.

4 Comentarios

  1. Excepto un par de fotos, la mayoría no parecen los clásicos hutongs antiguos, con sus puertas rojas, o casi circulares,sus decoraciones, o todo el entorno más clásico,(aunque lo aparenta).Se ve un hutong más , digamos moderno, como de los años 30 a 50 .O sea no se le ve tanta solera, aunque sus habitantes merecen estar ahí con su estilo de vida habitual.Es una lástima que se vea amenazado por la especulación, aunque no sea el típico hutong ancestral.

    • Yo creo que lo que más define a un hutong es la vida callejera, no los rasgos decorativos… y esto que hay junto a mi oficina es sin duda alguna un hutong. Y no tendrá tanto tiempo como dices, a lo mejor sólo tiene 10 o 15 años, atendiendo al buen estado de las paredes. En todo caso en Pekín apenas quedan hutongs antiguos, todo ha sido o bien destruido o bien restaurado.

  2. Sí, aparte de los hutongs clásicos , es más bien un tipo de vida.Como en España eran las corralas vecinales sobre todo en Madrid, que alguna queda.

  3. Sí, y aún se hacen casas tipo corrala, en Huesca hay una cerca de la carretera Barbastro (y tengo entendido que tuvo problemas estructurales que obligaron a reconstruirla o algo así)

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.




Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.