Urga: globalización antes de internet

Este fin de semana he visto la película franco-soviética Urga, de Nikita Mikhailov, estrenada en 1991. La portada del DVD ya me mostraba claramente que iba de mongoles en sus yurtas, aunque no supe hasta verla que se trataba de mongoles de Mongolia Interior, es decir, aquellos que viven en el norte de China. La película, que al principio pensé que sería una historia costumbrista y casi de documental sobre la vida de los nómadas del Asia Central, es una fantástica comedia sobre el choque cultural que la globalización nos ha traído, incluso antes de la llegada de internet y de que los talibanes del “apropiamiento cultural” me dijeran que como nací en Aragón sólo me puedo vestir de baturro y cantar jotas.

Urga cuenta la historia de una familia mongola típica, que vive en las praderas con sus ovejas, vacas y caballos, pero que incluso en su aparente aislamiento va topándose con otras culturas: un ruso que trabaja de expat en China acaba teniendo que alojarse en su yurta debido a un accidente, el padre mongol marcha a la ciudad de los chinos (seguramente Baotou o Hohhot) para ir de compras, se compran una tele para ver películas de Rambo… La globalización, que seguramente terminará con su sencilla y buena vida, está llegando, y eso que seguramente el director y el guionista no imaginaban el acelerón que todo daría apenas un lustro después, con la llegada de internet.

El choque cultural en la película es muy interesante, primero porque por una vez no hay occidentales en él (es entre rusos, chinos y mongoles) y porque en general se toma como algo cómico que sin embargo al final es dramático. Para un español como yo, el punto fuerte del film es seguramente cuando la hija de la familia mongol toma un acordeón tras cenar toda la familia en la yurta y se pone a tocar, muy sonriente ella, el pasodoble España Cañí, que hace llorar al ruso (¿lo conocería en el pasado, cuando fue soldado?).

Mención especial merece la China que aparece en la película: el protagonista, como dije antes, va en caballo de compras a una ciudad de Mongolia Interior que para él es un lugar moderno y extraño, cosmopolita, pero para nosotros es una urbe de provincias china de los 90: veremos cosas que en la China actual ya están desapareciendo, si no lo han hecho ya, y es muy interesante también en este sentido.

El prota entra a una farmacia china con el objetivo de comprar por primera vez en su vida condones.

La película fue ganadora del León de Oro en Venecia y estuvo nominada a los Oscar como mejor película extranjera, aunque no se llevó ese galardón. Si la queréis ver, tened en cuenta que los traductores de películas, siempre tan equivocados, le cambiaron el título en los mercados anglosajones (allí se llama “Close to Paradise”) y lo alargaron en español (“Urga: el territorio del amor”). Horribles los dos cambios, pero los bellos paisajes de la película lo compensan.

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