Urnas y mentiras:
tercer asalto China-EEUU

Desde el principio de la pandemia de COVID-19 se ha acusado a China de ocultar información relativa a esta terrible pandemia que nos ha cambiado la vida. En las primeras semanas se dijo que la censura china ocultó este nuevo coronavirus, y que incluso castigó a los primeros médicos que alertaron sobre su existencia. Ahora se está culpando a China de ocultar el número de contagios y muertes reales en el país. Sospechosamente, estas segundas acusaciones han arreciado esta semana, coincidiendo con el momento en el que Estados Unidos ha sobrepasado a China (y a Italia y España) en número de casos y es ya el país más afectado del planeta.

Una de las acusaciones procede de un informe secreto de la inteligencia estadounidense que llega a esa conclusión, la de que China oculta su verdadero número de infecciones y muertes por coronavirus. Poco se puede comentar de ese informe, ya que no se ha desvelado ni el resto de su contenido, ni los argumentos que utiliza, ni sus autores. Con semejante falta de base, mañana China podría sacarse de la manga otro informe secreto diciendo que el informe secreto estadounidense ha sido cocinado para intentar mejorar la imagen de la Casa Blanca. Una Casa Blanca que tuvo dos meses más que China para frenar la pandemia y poco hizo para ello, fuera de intentar popularizar expresiones racistas como «virus chino», «virus de Wuhan» o, mi favorito por su mezcla de faltonismo y juego de palabras: «kung flu».

La otra acusación que esta semana ha circulado con bastante éxito procedió de un medio estadounidense que al menos en el pasado tuvo vínculos con la CIA y que sigue estando subvencionado por el Gobierno de Estados Unidos, por lo que no puede ser considerado imparcial: Radio Free Asia (RFA). De hecho, no me extrañaría que el informe de inteligencia del párrafo anterior descanse sobre todo en lo contado por esta emisora.

En un artículo en su web que ha dado mucho que hablar, RFA también defiende que China está ocultando el número real de casos y muertos, centrando sus sospechas en Wuhan, la ciudad del centro del país donde se originó el virus y que a día de hoy sigue siendo una de las más afectadas del mundo, con unos 2.500 fallecidos de acuerdo con cifras oficiales. Para RFA, sin embargo, las cifras reales de fallecidos en esa ciudad podrían ser casi 20 veces mayores, más de 40.000.

RFA basa este número en un artículo anterior de un medio chino, el prestigioso Caixin, que informaba de que los vecinos de Wuhan han podido esta semana ir a las pompas fúnebres de la ciudad a ir a buscar las cenizas de los seres queridos que han muerto en los más de dos meses de cuarentena que han tenido que soportar, y que ahora gradualmente se está levantando. Esa cuarentena les impedía incluso ir a buscar esas cenizas, por lo que ahora hay colas y esperas en esas instalaciones funerarias, donde suelen estar también los crematorios. Recordemos que en China casi todos los fallecidos son incinerados, y en las ciudades es obligatorio hacerlo, por los problemas de espacio que hay en los cementerios de casi todas sus urbes.

Caixin no daba cifra ninguna, pero publicaba dos fotografías que han sido uno de los ganchos de RFA para sostener sus más de 40.000 casos. Son imágenes de urnas funerarias empaquetadas, primero transportadas por un camión y luego almacenadas en uno de esos sitios de pompas fúnebres.

Una vez más, Caixin no daba números, pero RFA, apoyada en cálculos de personas en redes sociales, decía que las fotos mostraban unas 5.000 urnas. Eso ya sería el doble que los 2.500 fallecidos oficiales por coronavirus en Wuhan. Y las fotos son de sólo uno de los siete centros de pompas fúnebres que hay en la ciudad.

Junto a ello, RFA se basa en cálculos que usuarios de redes sociales han hecho, en los que señalan que estos centros funerarios de Wuhan repartirán 3.500 urnas al día entre el 23 de marzo, día que reabrieron las puertas, y el 5 de abril (en el que China celebra el equivalente occidental al Día de Difuntos, por lo que se intentará repartir todas las urnas antes de que esa jornada para que las familias puedan usarla en honrar a sus seres queridos). Doce días, por 3.500 urnas diarias, dan 42.000 urnas: de ahí deduce RFA que han muerto 42.000 wuhaneses de COVID-19, cifra similar al total global que se maneja a día de hoy. Un cálculo similar, que RFA ha rescatado igualmente de las redes sociales chinas, se ha realizado calculando cuántos cadáveres pueden cremarse en los hornos funerarios de la ciudad, y da 46.800 fallecidos.

Los argumentos son arriesgadísimos, porque deduce que TODOS los fallecidos en la ciudad, que no es pequeña (es como dos veces Madrid en cuanto a población) murieron de coronavirus en los pasados dos meses, lo cual es improbable: incluso con esta pandemia sigue falleciendo gente de infartos, accidentes, cánceres u otras muchas razones. Hasta en circunstancias normales, teniendo en cuenta que en China la tasa de mortalidad es del 7 por 1.000, eso significa que en Wuhan, una ciudad de 11 millones de personas, mueren más de 6.000 personas al mes.

También da por buena una cifra de 3.500 urnas diarias que no se sabe de dónde surge, porque las fotos sólo muestran una llegada de urnas un día a una pompa fúnebre, eso no permite deducir que todos los días vaya a haber nuevos cargamentos de urnas, ni que todas se vayan a llenar inmediatamente.

Dicho todo esto, hay que admitir que en China seguro que ha habido más casos de coronavirus que los oficialmente reportados, pero también en España, Italia o EEUU. Muchos pacientes son asintomáticos, otros tienen síntomas leves similares a los de un resfriado o una gripe, y seguramente pasarán el COVID-19 sin saber que lo han tenido (en esos casos el peligro es que lo contagien a personas de riesgo). También sabemos que cada país hace las cuentas a su manera: algunos países no cuentan como fallecidos de COVID-19 a personas que no hayan muerto en hospitales, otros países no consideran muerta por coronavirus a una persona que antes padeciera cáncer, y prácticas similares. También sabemos de sobra los problemas para hacer esas pruebas: falta de logística, tests de baja calidad, etc.

La Organización Mundial de la Salud ha admitido que muchos casos podrían estar sin diagnosticar en todo el mundo, pero no lo achaca a ocultamientos deliberados para maquillar cifras, sino a las dificultades para llevar estas cuentas en países cuyos hospitales y laboratorios están abrumados por el alto número de enfermos. La ausencia de cifras exactas no tiene por qué ser fruto de la mala fe, sino de la imposibilidad de controlar a un coronavirus tan contagioso y que no ataca a todas las personas de la misma manera. China tuvo además la desventaja de que al ser allí donde se originó el virus, muchos de los primeros casos se escaparían a las estadísticas porque aún no se sabía contra qué se luchaba.

Esto no exime a China del hecho de que en los primeros días acallara a algunos médicos por publicar en redes sociales que había una nueva neumonía en algunos hospitales de Wuhan: eso pudo retrasar las medidas de contención, pero no sabemos seguro que eso costara decenas de miles de muertes, o que facilitara su expansión a otros países. Recordemos en este sentido una vez más que la OMS fue informada de este coronavirus ya el 31 de diciembre, con una veintena de casos confirmados en Wuhan, y que China puso en cuarentena la ciudad el 22 de enero, con 300 casos confirmados y sólo cuatro fuera del país (en territorios que además parecen haber contenido la enfermedad con éxito, como Corea del Sur y Japón).

También hay que decir que RFA en el fondo usa de base para su artículo los comentarios de internautas chinos en redes sociales, que si bien creo que se ha demostrado que no tienen mucha base científica sí son una justa muestra de la desconfianza de la ciudadanía china en su gobierno y en la gestión que ha hecho de la crisis sanitaria. De todos modos, las redes sociales españolas hoy no están precisamente alabando al unísono la labor del Gobierno nacional, y me da que las estadounidenses tampoco hacen lo mismo con Trump. Es una tragedia humanitaria global, y la gente tiene la humana reacción de buscar culpables ante los miles de muertos, aunque yo sinceramente pienso que para ningún Gobierno, del partido que sea, es fácil parar este enemigo invisible.

Por último, se debe decir que incluso si las cuentas de RFA fueran acertadas, eso no debería ser usado como excusa por Estados Unidos, que me temo que ésa es la intención. ¿Ocultó China sus muertos y en realidad tuvo cinco trillones? Pues vale, pero la Organización Mundial de la Salud declaró la emergencia internacional por el coronavirus el 31 de enero, cuando EEUU tenía seis casos confirmados. La OMS elevó el riesgo de expansión internacional de la enfermedad a «muy alto» el 28 de febrero, cuando en el territorio estadounidense había 59 contagios. Finalmente, declaró la pandemia global el 11 de marzo, con 696 casos en EEUU. Ahora ronda los 200.000: que Washington asuma su responsabilidad para curarlos, y ya echaremos cuentas cuando esto haya acabado y podamos salir a la calle.

PD: En el titular hablé de tercer asalto porque en dos posts anteriores ya me referí a enfrentamientos entre Pekín y Washington a cuentas del coronavirus: uno por sus periodistas y por ponerle nombre a la enfermedad, y otro (el que mejor nos conviene a todos) por ver qué país es el primero en encontrar la vacuna.

19 Comentarios

    • ¡Gracias! Eso me recuerda que de pequeño nunca ponía acentos, nunca tuve problemas de faltas de ortografía pero las tildes las despreciaba. A los 11 o 12 años tuve que reeducarme para ello.

  1. Un detalle a tener en cuenta.Sí que puede que pasen muchas personas a los cementerios en China, pero hay que tener en cuenta que por estas fechas siempre hay más afluencia de gente a los mismos, pues el día 5 de Abril en China es como aquí el día de Todos los Santos y durante unos días los cementerios están más concurridos, y además este año lo estarán más por los muertos «extra» del coronavirus. No será extraño ver como los medios de información que quieren perjudicar a China, difundan fotos de la masificación de estos días, sin mencionar que es por una celebración anual.

    • Cierto, no lo descartemos… por cierto creo que mañana, 4 de abril (el 4 es el número de la muerte para los chinos) se celebra luto nacional en China, con las alarmas antiaéreas sonando a toda pastilla. Será estremecedor.

  2. Creo que estas guerras de propaganda, buscando culpables, son horrorosas. Al final, es imposible intentar hace un ejercicio de objetividad sin ser apedreado por los dos bandos. Considerar que los datos de China no son muy fiables no quiere decir no reconocer que los gobiernos occidentales han realizado una acción preventiva pésima y que son por tanto los responsables principales de la situación. En este caso concreto al que alude el post, personalmente, considero los datos oficiales de China como poco fiables. Baste tener en cuenta que deliberadamente hasta hace unos días no se contabilizaban las pruebas positivas de personas asintomáticas. SCMP aseguraba que eran más de 40.000 positivos, da un poco igual el tema numérico. Lógicamente, en todos los países hay miles de infectados asintomáticos que no se han sometido a tests, pero realizar test y no incluir deliberadamente los positivos en las listas oficiales, ya es de por sí una manifiesta voluntad, en mi opinión, de ocultar información que es independiente de las dificultades técnicas y materiales que puedan darse para contabilizar infectados o fallecidos.

    Al final, en general, con todas las críticas, opiniones, campañas que se ven últimamente, me parece, que si hay que extraer una opinión, es que todos los grupos de personas, por encima de diferencia culturales, tenemos similares defectos, asociados al miedo, orgullo, etc. Con los gobiernos, más de lo mismo. En general, sólo vemos la paja en el ojo ajeno. Es triste criticar algo cuando lo hace otro, y no criticarlo cuando lo hacemos nosotros.

    • Acertadas reflexiones… no estoy seguro de lo que comentas de los pacientes asintomáticos, lo que yo entendí, no sé si me equivoqué, es que desde esta semana comenzaron a hacer pruebas a gente que nunca desarrolló síntomas en busca de posibles positivos, no que ya antes les hicieran tests y no los dieran como afectados si daban positivo.

      En mi opinión en casi todos los países los primeros que han aflorado han sido los casos graves, los de la gente que fue a urgencias, y muchos países sólo con esos casos graves ya ha tenido tan saturado su sistema sanitario que no ha tenido tiempo de buscar casos leves o asintomáticos. Creo que España es un caso similar, y en el caso español no veo mala fe sino incapacidad material para poder hacer otra cosa.

      Sólo lugares como Corea del Sur, Taiwán, Singapur, Japón, parecen haber podido realmente testar a todos los sospechosos, porque pillaron la epidemia en fase tres (brotes concentrados), no en la fase cuatro (transmisión comunitaria). Les ayudó la costumbre de llevar mascarillas, la mayor alarma que había allí en enero y en febrero, o quizá hasta que son sociedades más «caseras» que la nuestra. Comentarios míos a ojo, no científicos.

  3. Hola Antonio, lo que quiero decir, es que desde principios de febrero (o puede ser que incluso antes), se decidió no incluir en los recuentos oficiales a las personas que habían dado positivo en los test pero que no desarrollaron síntomas. Muchas personas que han dado positivo desde entonces(se les realizó test por haber estado en contacto con infectados por ejemplo) no se han incluido deliberadamente en las listas oficiales. SCMP afirma que según sus fuentes (ya no entro ni salgo en su veracidad) son más de 40.000 personas que han dado positivo en los test, pero que al no tener síntomas después de la cuarentena no se han computado como infectados. En el resto de países incluido España, hasta donde yo sé, si alguien da positivo en un test, se le incluye como infectado, independientemente de que desarrolle o no síntomas durante los siguientes días. Y ahora de repente, desde hace unos días, China vuelve a incluir a estos asintomáticos como infectados.

    • Lo que molesta en España es que, independientemente de que se debería hacer test a toda persona que posee un síntoma, por escaso que sea, es que incluso a los que se les hace, pasan muchos días hasta que se les comunica el resultado (y lo sé por casos que conozco personalmente) y se les dice que se queden en su casa enclaustrados… Así, las estadísticas son fácilmente maqueables y faltas de rigor, porque se desconoce si pueden estar empeorando o no, dado que este virus es muy voraz en pocas horas Y MATA.

    • pues muy mal si han hecho eso… los asintomáticos son altamente peligrosos, como se ha podido ver. Espero que corrijan a partir de ahora.

  4. Hola Antonio desde Zaragoza: Lo que sí está más que claro es que las estadísticas existen para ser variadas en conveniencia de cada situación. Aquí en España nadie se cree las cifras de muertos porque, por ejemplo, no se han hecho tests a casi nadie, ni a los vivos (escasamente por no mentir, salvo que seas del Gobierno, cercano a él o te lo pagues privadamente) ni por supuesto a los muertos, por ejemplo: Insuficiencia Respiratoria o bloqueo multiorgánico… Y esos fallecimientos no contabilizarán nunca como debidos al virus.
    En España lo que sí se critica, como también evidencio en otros países es que no se previó lo que se nos venía encima, viendo lo que pasaba en China o Italia (aquí cerquita…). Ha sido un despropósito continuo. Volviendo a las estadísticas: FALSAS TODAS. Un abrazo.

    • Bueno, en realidad España ha sido el segundo país del mundo que ha tomado la complicadísima decisión de cerrar todo el país. Ahora se ve fácil, todos se han apuntado, pero ponte en la piel de un presidente hace un mes. Ni China lo hizo: sólo cerró una de sus provincias, ni siquiera una de las zonas más prósperas.

      Las cifras de muertos son «falsas» en todo el mundo, de eso estamos todos seguros, lo que es discutible es si se están ocultando de forma premeditada o si en medio de este caos es difícil contar estas cosas. El otro día puse en Twitter que sería curioso imaginar que tras la bomba de Hiroshima los diarios gastaran buena parte de sus páginas en criticar a Japón por no contar los fallecidos.

  5. Lo que sí ha demostrado esta pandemia es que no podemos deslocalizar tantas empresas como se ha hecho hasta ahora… A China, Marruecos, Turquía, Camboya, etc. se puede mandar hacer cosas para luego ser usadas en nuestro país, sí, pero no todas y menos aún las que en períodos como éste serían precisas en un país. Debería haberse pensado antes por los gobiernos de los países que estamos sufriendo tanto, los de ahora y antes, mucho antes también.
    La globalización es buena pero también puede ser nociva para casos extraordinarios como es éste. Y a partir de ahora espero que las grandes mentes que dirigen los países (y que tienen la obligación de pensar en los peores escenarios también, no se olvide) se vayan al rincón de pensar y reorganicen la demanda del consumo, al igual que nosotros hemos de pensar que el ingente consumismo no puede seguir así, que debemos frenarnos algo para poder seguir teniendo y sobre todo para permanecer en este mundo, que vale la pena.

    • Esta crisis frenará la deslocalización, no me cabe duda, pero por ejemplo era difícil pensar hace cuatro meses que todos los países harían bien en tener una fábrica de mascarillas. Una vez más, a toro pasado todo es fácil. Es más: dentro de una década, o de dos, habrá otra pandemia, u otro «cisne negro» que desconocemos, y para él harán falta cosas que ni siquiera podemos imaginar. Está bien planificar, pero hay cosas imprevisibles que hacen inútil cualquier planificación.

      • Y seguramente hubo expertos que sí, que sabían que España tenía que tener una fábrica de mascarillas y lo pusieron en su informe… pero es imposible seguir todos los consejos de todos los informes que cada día se elaboran. Hay que elegir. Y al elegir habrá errores, sin duda.

        • No solo tema mascarillas me refería, que parece algo banal si se piensa en futuro y hasta comprensible en cierta forma, sino en que los especialistas en todo tipo de catástrofes, que todos los países poseen, e informan previendo lo que puede suceder en 25 años, han de ser escuchados y valorados en sus previsiones. Son los que luego hablan de Gobernanza,y que o no vieron venir, como siguen sin ver que África está ahí cayendo y siendo un potencial continente de epidemias, y a la que hay que ayudar para ayudarnos…
          Otra cosa que quería dejar ahí: «¿En donde está la ONU en este conflicto?, ¿qué ha hecho salvo nada…?». Y la mantenemos muy bien todos los países……

          • Bueno, la OMS es una agencia de la ONU, y la OMS está en modo crisis desde enero, así que no sería justo decir que no están haciendo nada. Antonio Guterres está sobre todo centrado en pedir altos el fuego en todos los países en guerra para ayudar a la lucha contra la pandemia, cosa que se ha conseguido en Libia y parece que se está logrando en Yemen. La ONU no deja de ser un órgano coordinador mundial, no es otro Gobierno.

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