Vietnam se partió en Ginebra

Desde hace cuatro años trabajo en Ginebra, y tengo el privilegio además de tener la oficina en el Palacio de las Naciones, histórico edificio que albergó la Sociedad de Naciones (antecedente de la ONU) y que hoy en día es la sede europea de Naciones Unidas.

En este edificio se han llevado a cabo todo tipo de negociaciones de paz, y quizá una de las conferencias más importantes se celebró en 1954, del 26 de abril al 20 de julio. El tema a discusión era Asia Oriental, y más concretamente Corea y Vietnam, dos países donde la Guerra Fría estaba ya muy calentita. Participaron en las negociaciones las principales potencias de la época: Estados Unidos, la URSS, China (pese a no estar reconocida por Occidente), Francia y Reino Unido.

En el vídeo que os pongo a continuación la agencia AP muestra de forma casi festiva el inicio de las negociaciones, en las que participaron personalidades tan importantes como el ministro de AAEE soviético Molotov o su homólogo chino Zhou Enlai, también primer ministro de la República Popular.

La conferencia empezó versando sobre Corea, península donde un año antes se había firmado un alto el fuego -pero no la paz- entre el Norte (con China de aliado) y el Sur (apoyado por EEUU). Sin embargo, no se lograron muchos avances en el impasse, que de hecho dura hasta nuestros días. La parte vietnamita de las negociaciones fue mucho más importante, y en ella sí que se tomaron decisiones notables.

Recordemos, como contexto, que en Vietnam el líder independentista Ho Chi Minh había declarado la independencia de Francia ya el 2 de septiembre de 1945, el mismo día en que Japón se había rendido y la Segunda Guerra Mundial terminaba, aunque Francia se negó a retirarse y comenzó por ello una guerra que duraría casi una década.

Cuando comenzó la Conferencia de Ginebra las hostilidades continuaban, pero precisamente entonces, el 7 de mayo de 1954, los vietnamitas asestaron a los franceses su peor derrota, en Dien Bien Phu, lo que fue clave en las negociaciones.

En ellas acabó acordándose un Vietnam temporalmente dividido en dos, por el paralelo 17: al norte estaría controlado por Ho Chi Minh, comunista y con la URSS y China como aliados, y al sur, por un gobierno más próximo a Occidente. Las fuerzas francesas debían replegarse a la parte sur, aunque lo cierto es que en 1955 también se fueron de esa parte meridional y acabó con ello casi un siglo de dominio galo en Indochina. El acuerdo también estipulaba que dos años después, en 1956, se celebrarían elecciones en el norte y el sur, con vistas a una reunificación. Una comisión formada por India, Canadá y Polonia velaría por el cumplimiento de los acuerdos.

La Conferencia de Ginebra supuso por tanto la partición del país en lo que se conoció durante 20 años como el Vietnam del Norte y el Vietnam del Sur. Sorprendió en las conferencias que Ho Chi Minh, después de la paliza asestada a Francia, aceptara esa partición en lugar de intentar conseguir todo Vietnam, pero parece ser que la URSS y China le presionaron para que hiciera esa concesión, por miedo a que EEUU entrara militarmente en Indochina (cosa que de todos modos acabaría haciendo años después).

El acuerdo fue firmado por todos los asistentes, China, Francia y URSS incluidos, pero no por el Vietnam prooccidental (el que se quedaría en el sur) ni tampoco por EEUU, lo cual acabó siendo clave: los survietnamitas dirían poco después que no pensaban celebrar ningunas elecciones (seguramente por temor a que las ganaran los comunistas del muy popular Ho Chi Minh) y en 1955, apenas un año después, empezaba una segunda guerra en Vietnam, esta con intervención directa más tarde de EEUU, y que no acabaría hasta 1975, con la victoria de los comunistas.

El «efecto dominó» que temía EEUU y que usó de excusa para intervenir en Indochina.

Merece la pena mencionar que la Conferencia de Ginebra de 1954, como muchas otras negociaciones de paz y desarme en las últimas décadas, se celebró en la llamada Sala del Consejo, que a mí es la que más me gusta del Palacio de Naciones. Fue decorada por el pintor catalán José María Sert entre 1935 y 1936.

Es una de las dos salas decoradas por españoles en el edificio (la otra, mucho más reciente, es la Sala de Derechos Humanos, con el famoso techo de «chorretones» de  Miquel Barceló).

En el techo, esta espectacular obra pintada en negro y dorado homenajea a Francisco de Vitoria y a la Universidad de Salamanca de la que fue profesor, ya que se considera a ese fraile uno de los padres del derecho internacional que hoy trata de regir -aunque no siempre con éxito- negociaciones de paz como las que en 1954 acogió la ciudad suiza. Francisco de Vitoria aparece en ese techo impartiendo clase, y detrás de él asoma la torre de la Catedral salmantina.

¡Sé el primero en comentar!

Deja un comentario

Tu dirección de correo no será publicada.




Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.