¿Y el Liaoning qué,
otra vez campeón de Asia?

Dentro de unas horas se disputa la final de la Champions League… de Asia, un acontecimiento especial para China porque por primera vez en 15 años la disputa un equipo chino (el Guangzhou Evergrande, dirigido por Marcello Lippi) y, si la gana, será la primera vez en 23 años que un club de este país se lleve el preciado trofeo. Para ello tiene que doblegar al FC Seoul, de la capital surcoreana. Este año, a diferencia de los anteriores, la final se está jugando a doble partido, y en la ida -en Seúl- los del Evergrande se llevaron un valioso empate a dos, lo que pone las cosas más fáciles en la vuelta.

En todo caso, hasta el rabo todo es toro, aún quedan 90 minutos, no hay enemigo pequeño, el fútbol es así y lo que diga el míster, de modo que en este post no venderemos victorias de antemano y lo que voy a hacer es recordar aquella ocasión, hace casi un cuarto de siglo, en que el fútbol chino, siempre tan acomplejado, se quitó esos complejos y logró ganar el máximo trofeo continental, que entonces no se llamaba Champions League sino Copa de Campeones de Asia.

Fue un mes de abril de 1990, y el autor de la hazaña fue el Liaoning FC, un equipo de la ciudad de Shenyang (en el noreste de China y capital de la provincia de la que el club toma el nombre) que en aquellos años dominaba la liga china de forma incontestable (siete ligas entre 1985 y 1993). En una liga aún amateur, el equipo fue el primero que logró un patrocinador, la marca de medicamentos Dong Yao, y era el único de China que tenía por tanto publicidad en las camisetas, en letras tan grandes que casi se salían de la sudadera.

«Pequeños Tigres» es su apodo.

 

No fue casualidad que Liaoning fuera la cuna de ese primer triunfo. La provincia fue durante muchas décadas, hasta la llegada de grandes inyecciones de pasta a los clubes chinos, el centro nacional del balompié (otro equipo de la zona, el Dalian Shide, tomó después el relevo del Liaoning en el dominio liguero). Los equipos de la provincia tenían una buena cantera natural, pues los chinos del noreste son los «chicarrones del norte» del país, en general más aguerridos que los del sur, y por muchos de ellos corre la sangre de los antiguos guerreros manchúes. Shenyang, por cierto, fue durante muchas décadas la sede «de facto» de todos los partidos de la selección china, aunque esto ha cambiado en los últimos años. Es una pena que en los últimos años haya sido allí precisamente donde hayan estallado los principales escándalos de corrupción futbolística en China.

En 1990, el Liaoning FC volvía a jugar la Copa de Asia después de haberlo hecho en 1986 y 1987. En su primera participación en el torneo (que se comenzó a jugar a finales de los 60, aunque no se disputó entre 1972 y 1985 por problemas organizativos) no ganó ningún partido, pero en la segunda consiguió un meritorio tercer puesto.

Como suele pasar en los inicios de todo torneo, el sistema de competición era un poco caótico y cambiaba de edición a edición. En 1990, se disputaba primero una fase de grupos a partido único y con una sede por grupo (una especie de torneos cuadrangulares, vamos). Shenyang acogió en agosto de 1989 el grupo de Extremo Oriente, en el que el Liaoning FC aprovechó el factor campo y quedó primero. La segunda fase también era de grupos, y nuevamente los de Liaoning acabaron líderes del suyo, jugando en esa ocasión en Yakarta, la capital de Indonesia. En la final le aguardaba el Nissan FC, equipo japonés de Yokohama al que ya había ganado en la primera fase, y que pocos años después conoceríamos mejor en España, porque, con su nombre cambiado por el de Yokohama Marinos y siendo entrenado por Xabier Azkargorta, llegó a fichar a Julio Salinas y a Andoni Goicoextea allá por 1997 y 1998.

La final se disputó a doble partido, y la ida fue en Yokohama, donde los jugadores chinos se quejaron de que fueron muy mal tratados. Relataban los futbolistas que no les dejaron entrenar en campo de fútbol en los días previos al encuentro, por lo que tuvieron que hacerlo en un parque, y cuando les echaron de éste también, no les quedó más remedio que simplemente ejercitar sus músculos en un gimnasio. También aseguraron que los japoneses habían echado arena en una de las porterías, para que el guardameta chino resbalara (aunque no me queda claro cómo hicieron para que esto no afectara también al cancerbero local tras el preceptivo cambio de campo que llega tras el descanso). En fin, ya sabéis, el típico pique entre chinos y japoneses: es posible que en el partido de vuelta a los nipones también les jorobaran de alguna forma, pero eso no lo cuentan, claro.

Sea como sea, en la ida los chinos lograron la gran proeza de ganar a los japoneses a domicilio (1-2), algo bastante sorprendente teniendo en cuenta que el fútbol chino era bastante amateur y los japoneses ya empezaban a invertir bastante en su liga (el Nissan ya tenía fichajes extranjeros, por ejemplo). Normal, se habían pasado los años 80 viendo leyendo mangas del Capitan Tsubasa (Oliver y Benji) y querían ponerlos en práctica.

En el partido de vuelta, los japoneses no tenían más remedio que atacar, y vaya si lo hicieron, según cuentan las crónicas de la época. Pero los chinos se encerraron en su campo en plan italiano, y consiguieron un empate (1-1) que les daba el primer torneo internacional de su historia (y único a la hora de escribir estas líneas, aunque veremos dentro de unas horas si esto ya no hace falta decirlo).

Una curiosidad de aquel día es que, por lo que se ve, hubo un gran apagón en China cuando se retransmitía la segunda parte del encuentro, así que muchos aficionados del país se quedaron sin ver uno de los pocos momentos de gloria futbolística que el país ha tenido. Les pasó como a mí en la final de la final de fútbol de Barcelona 92, porque ese día en Huesca hubo una gran tromba de agua, la ciudad se quedó sin luz y no pude ver el gol que Kiko metió en el último minuto para darnos el oro.

La victoria del Liaoning FC en la Copa de Asia del 90 se produjo en la era preinternetera, así que no es fácil encontrar datos sobre ella, ni siquiera en la Wikipedia que todo lo sabe. No he conseguido, por ejemplo, encontrar la alineación del Liaoning FC campeón. Sí sé, al menos, que uno de los goleadores en las finales fue Fu Bo (qué majo, suena como «fútbol»), un señor que probablemente a nadie os diga nada pero que es actualmente el sustituto de Camacho al frente del banquillo de la selección china (y no le está yendo mal).

Otro héroe de esa final fue Ma Lin (otro nombre cachondo si lo piensas en castellano), quien, mira por dónde, es el actual entrenador del Liaoning, equipo que en las últimas temporadas ha tenido el no menos gracioso nombre de Liaoning Whowin («Liaoning Quiengana»).

El entrenador de aquel equipo, Li Yingfa, sigue en el mundo del fútbol, pero en otro club, el de la ciudad de Qingdao, y no se ha cambiado el peinado desde entonces.

Sun Wei, Huang Chong, Huang Guoliang y Li Zheng también estaban en aquel once para la Historia, que aún jugó otra final continental, la de 1991, aunque ésa la perdió con el Esteghlal iraní. Todos los nombrados en este post, ahora cincuentones, estarán muy atentos a la televisión esta noche para ver si otros paisanos les ayudan en la pesada carga de ser los únicos chinos con una Copa de Asia.

ACTUALIZACIÓN (Horas después): Bueno, pues se cumplieron los pronósticos y, con más apuros que otra cosa, el Guangzhou Evergrande finalmente se coronó campeón.

El fútbol chino se olvida de 23 años de fracasos, y su mejor equipo actual estará en diciembre en el Mundial de Clubes, donde, si gana los cuartos contra el mejor equipo de África (que aún no se sabe si será el Al Ahly egipcio o el Orlando Pirates sudafricano) jugaría la semifinal contra el Bayern Munich de Pep Guardiola.

Aparte de la importancia para China del título de hoy, es muy de destacar que Lippi se convierte en el único entrenador del mundo en haber ganado la Liga de Campeones de Europa y la de Asia. Además, ha conseguido grandes victorias internacionales en tres décadas distintas:

-1996 Liga de Campeones europea (con la Juventus)
-2006 Mundial de Fútbol (con Italia)
-2013 Liga de Campeones asiática (con el Evergrande)

¿Será el próximo seleccionador de China, país que a partir de ahora lo va a santificar?

1 Comment

  1. Enviado por elenuchi4
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    segun wikipedia su portero es espanol http://es.wikipedia.org/wiki/Guangzhou_Evergrande en jugadores….

    ~~~
    Enviado por ChinoChano
    (Contacto Página)
    No me suena que tenga españoles… aunque a lo mejor es un fichaje para la próxima temporada. El único equipo chino que ahora tiene españoles (creo recordar) es el Guizhou Moutai, que el año pasado llegó a tener tres, todos llegados del Levante. El Guizhou no es mal equipo tampoco para los estándares chinos, este año juega la final de Copa.

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