Yo sobreviví al discurso de Xi

Ayer asistí a la inauguración del XIX Congreso del Partido Comunista de China, donde el presidente de China y secretario general de la formación, Xi Jinping, pronunció un discurso que duró la friolera de tres horas y media. Es sólo la mitad de la prédica más larga que pronunció en su vida Fidel Castro, de más de siete horas, pero el de Xi seguramente es uno de los más largos que se recuerdan en la China comunista, y eso que los líderes chinos nunca han sido demasiado peritos en el arte de la síntesis.

Hasta al propio Xi se le hizo largo, y tuvo que parar alguna que otra vez a repostar.

Yo, como todos los periodistas y observadores (entre ellos muchos de países africanos y latinoamericanos), escuchaba el discurso desde el gallinero, en el segundo piso. A veces, para distraerme y estirar las piernas, también fui al tercero, donde había más periodistas. Mi muy discreto nivel de chino no llegaba como para entender todo lo que decía Xi -en este caso me alegro- así que esperé con paciencia, distraído con el móvil, a que al terminar el discurso nos dieran una copia, porque además las tenían en español. También había versiones en muchos otros idiomas, entre ellos los usados en otros regímenes comunistas, como el laosiano o el vietnamita.

La versión española es un tochazo de 61 páginas: más que un discurso parece una novela corta.

Obviamente, mi móvil no aguantó las tres horas y media de discurso de Xi y no podía estar todo el rato subiendo del segundo al tercer piso, así que hubo que distraerse con otras cosas, y en este sentido fue providencial la presencia entre los líderes comunistas, en la tribuna principal del congreso, del expresidente chino Jiang Zemin, que gobernó el país entre 1993 y 2003. Jiang, de 91 años y al que la prensa ha “matado” en más de una ocasión (me refiero a que han informado erróneamente de su muerte, difundiendo rumores o simplemente deduciéndolo por haberse ausentado en alguna reunión importante) estaba ayer más vivo que ninguno.

Mientras todos los líderes leían atentamente -o fingían leer atentamente- el discurso de Xi y aplaudían cuando se les decía que aplaudieran, Jiang estuvo bastante inquieto. En los primeros minutos parecía dormir, pero después comenzó a moverse en su silla, a mirar el sobre de la invitación, a consultar el reloj, a bostezar… grande entre los grandes.

A su lado el primer ministro Li Keqiang, mucho más quietecito.

Pero sin duda alguna lo mejor fue cuando Jiang se sacó una enorme lupa y se acercó con ella el discurso a escasos milímetros de su cara para leer atentamente algunas partes. El idioma chino no es el más cómodo del mundo para los cortos de vista como Jiang y yo, y él ya era famoso por sus gafas de miope en los años 90… La lupa de Jiang se ha hecho tan famosa que ya ha habido alguno que está intentando aprovecharse comercialmente de ella.

¿200 dólares una lupa? ¿Tiene rayos X o algo?

El discurso de Xi, para los chinos algo importantísimo, se emitió prácticamente por todas las cadenas de televisión del país, nacionales, provinciales o locales. Circuló ayer un meme muy gracioso en el que muchos canales chinos menos uno, de la ciudad de Xiamen (que contraprogramó con dibujos animados), emitían la inauguración del Congreso. Bromeaban en redes sociales diciendo que la televisión de Xiamen “iba a tener problemas”. En nuestra oficina intentamos mandar ese meme por Wechat (el WhatsApp chino) y ya no se podía, parece ser que pasados unos minutos lo censuraron.

Emitido pues por todos los canales menos uno, el discurso se vio en colegios, hospitales, cárceles, pantallas gigantes de plazas, restaurantes… se publicaron en las redes sociales varias fotos hasta de guarderías donde a los pobres chiquillos les hicieron escuchar la perorata de Xi, espero que no íntegramente (estos días en que en España se habla tanto del “adoctrinamiento”, seguro que esta imagen os dará que pensar en torno a tal concepto).

Terminado el discurso de Xi, fui a buscar la versión escrita en español -para la de chino había una larguísima cola de periodistas locales que esperaron media hora para conseguirla- y me tocó leérmela, aunque reconozco que fue una lectura diagonal y saltándome algún que otro punto que viera excesivamente teórico, es decir, la mayoría.

No os lo vais a creer, pero algunos pasajes de la turra de Xi me gustaron, aunque quizá fue porque varias expresiones chinas traducidas literalmente al español quedaban bastante hilarantes. Os cito algunas:

-“Hemos actuado con toda firmeza para cazar tigres, aplastar moscas y capturar zorros” (hablando de la lucha del Partido Comunista contra la corrupción).

-“La gran revitalización de la nación china no se materializará en absoluto como un trabajo descansado y cómodo acompañado del son de tambores y gongs”.

-“La nación china, con un porte que irradiará un espíritu todavía más elevado, se erguirá entre todas las naciones del mundo” (vaticinios de Xi para mediados de este siglo).

-“Nuestro país es un país socialista con dictadura democrática popular dirigido por la clase obrera y basado en la alianza obrero-campesina” (un oxímoron que los líderes chinos usan a veces, el de “dictadura democrática”).

-“Hemos de persistir en servir al pueblo y el socialismo, en hacer que se abran cien flores y compitan cien escuelas” (esto de las flores y las escuelas debe ser un proverbio chino, pero lo hizo muy famoso Mao Zedong. En el discurso Xi también habló de “largas marchas”, otro concepto muy maoísta).

-“Prevenir y combatir firmemente el sectarismo, la ‘cultura de camarillas’ y la ‘cultura de hermandades de los muelles” (no, no está hablando del conflicto de los estibadores, sino de las luchas de facciones en el seno del Partido, con las que Xi parece haber terminado simplemente cargándose a todo aquél que no quiera estar en su facción).

Para terminar este texto, quiero mandar un sentido recuerdo a la gran heroína del discurso: la señora que en la televisión se encargó de hacer la versión para sordos. Hoy debe de tener las peores agujetas de su vida.

Tampoco me quiero olvidar de los caricaturistas del China Daily, que para reflejar la idea principal del discurso de Xi (que China entra en una nueva era de grandeza) viajaron en el tiempo a la Revolución Cultural y dibujaron hoy esto.

El XIX Congreso sigue hasta la próxima semana, ¡veamos qué nos depara!

PD: Jiang Zemin no era el más viejo de los presentes en la tribuna de altos cargos… un poco más a la derecha se sentaba Song Ping, alto cargo en los 80, en la era “Deng Xiaoping”, y que tiene ya 100 años. Song se tuvo que ausentar a mitad de discurso para ir al baño, como les pasó a otros muchos.


ACTUALIZACIÓN (20/10/2017): En los grandes acontecimientos políticos de China, cuando hay grandes discursos, hay enfermos gente muy preparada que se dedica a contar las veces que el líder dice una o varias expresiones clave, e incluso lo compara con anteriores discursos. He aquí, por ejemplo, una lista de las veces que Xi dijo ciertas cosas, comparándolo con las menciones de esos mismos conceptos por parte de Hu Jintao (el anterior secretario general y presidente chino) en el discurso del XVIII Congreso en 2012:

8 Comentarios

    • Pues imagino que se publicará en la web oficial del XIX Congreso, o en medios oficiales como Xinhua, CCTV o el Diario del Pueblo… aunque de momento no lo veo en ninguno de estos sitios, igual esperan a que se apruebe el informe el día 24.

      Lo que sí puedes es oírlo con traducción simultánea al inglés:

  1. ¿Crees que va a haber cambios importantes como dice Xi en su discurso o solo es pura fachada para que impacte a su oyentes y ya esta?

    Soy nueva en tu blog y quería darte mi enhorabuena por tu blog, me gusta mucho el enfoque que le das.

    • Muchas gracias Mi… en China los cambios llegan sin darse uno cuenta, parece que todo es siempre igual pero luego resulta que el país no es el mismo de hace unos años. Yo creo que el país, salvo que haya algún conflicto impredecible, seguirá desarrollándose, adoptando más cosas de la economía de mercado. El Partido Comunista, que en las tres pasadas décadas tenía un liderazgo compartido (Deng Xiaoping con Zhao Ziyang en los 80, Deng Xiaoping con Jiang Zemin en los 90, Hu Jintao con Wen Jiabao en los 2000…) ahora tiene un poder mucho más concentrado en una sola persona, Xi Jinping, aunque este cambio ya lo introdujo en el pasado congreso, ahora se supone que simplemente va a acelerar esta tendencia.

  2. A mi me encanta “La gran revitalización de la nación china no se materializará en absoluto como un trabajo descansado y cómodo acompañado del son de tambores y gongs”. Es como cuando no encuentras una ruta con el coche y tienes que sacar la música para concentrarte más.

    • Jaja otra cosa que hay que pensar ante esta frase es si de verdad un trabajo en el que te pusieran tambores y gongs sería relajado, a mí más bien me recuerda a los remeros de las galeras…

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